Un cazabombardero de la fuerza aérea de China se estrelló el viernes durante una exhibición aérea, en un percance que dejó un piloto desaparecido y presumiblemente muerto.

De acuerdo con las imágenes que difundió la Televisión Central de China, el avión emitía explosiones y cayó en picada en un campo en las afueras de la ciudad de Xi'an, en el norte del país. Uno de los pilotos se eyectó de la cabina y descendió en paracaídas.

Sólo se vio un paracaídas y el caza-bombardero JH-7 "Leopardo Volador" se incendió al estrellarse. Al parecer no logró eyectarse el otro piloto.

El piloto sobreviviente tuvo heridas menores, pero su camarada al parecer quedó atrapado en el avión cuando el aparato se enfilaba al desastre, dijeron testigos y el organizador de la exhibición aérea, He Liang, a la agencia de noticias Xinhua.

El cazabombardero se estrelló a más de dos kilómetros (1,24 millas) de los espectadores y por lo tanto no hubo muertos ni heridos en tierra.

Las autoridades emprendieron las investigaciones del desastre aéreo y se desconocía de momento si las causas fueron un problema mecánico o un error del piloto.

El avión es impulsado con dos motores Spey Mk202 que son muy seguros y es improbable que ambos se hayan apagado al mismo tiempo, a decir de los expertos. Estos motores se construyen bajo licencia en China.

Los cazabombarderos JH-7 de fabricación china entraron en servicio en 2004 y constituyen el pilar principal de la fuerza áerea del país y de la aviación naval. China ha construido poco más de 100 aparatos de este tipo.

Al menos uno de estos aviones se estrelló antes con resultado de ambos pilotos muertos durante maniobras conjuntas que China y Rusia efectuaron en 2009.

China en muy raras ocasiones informa sobre accidentes militares, pero en este caso fue imposible mantenerlo en secreto debido a la presencia del público y la difusión veloz de las imágenes por internet.