El primer ministro griego, Yorgos Papandréu, el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, y el del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, mantendrán hoy toda una serie de encuentros en Bruselas para preparar la próxima cumbre comunitaria del día 23.

Esa cita, que ha sido pospuesta casi una semana respecto a los planes iniciales, está llamada a dar una respuesta integral a la crisis en la zona euro y a las dificultades del sector bancario europeo.

Hoy, Papandréu discutirá los preparativos con Van Rompuy en una reunión prevista para las 8:15 GMT.

Más tarde, alrededor de las 13:30 GMT, el presidente del Consejo Europeo se encontrará con Juncker, que a las 15:30 GMT también tendrá una reunión con el primer ministro griego.

La maratón de encuentros en Bruselas se completará con la presencia de la nueva primera ministra danesa, Helle Thorning-Schmidt, y de su homólogo irlandés, Enda Kenny, que también celebrarán una ronda de reuniones con los líderes de las instituciones europeas.

Entre otros se verán con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, quien ayer defendió un plan para recapitalizar de forma "urgente" la banca europea.

Esa estrategia endurecería las exigencias de capital e incluiría toda exposición a la deuda soberana y a "todos los bancos potencialmente sistémicos", por ejemplo aquellos que participaron en julio en las pruebas de solvencia de la Autoridad Bancaria Europea.

Junto a la situación de la banca, Grecia será otro de los platos fuertes de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del día 23.

Ayer, antes de viajar a Bruselas, Papandréu confió en que en la reunión se asuman decisiones que den una solución definitiva al problema de la deuda de los países socios de la UE.

A la espera de la decisión oficial de la Comisión Europea (CE) y del Fondo Monetario Internacional (FMI) para liberar un sexto tramo de la ayuda financiera a Grecia, de 8.000 millones de euros, Papandréu recordó que no contar con ese dinero "significaría inmediatamente que no podríamos pagar ni sueldos ni pensiones, además de otras consecuencias que nos llevarían posiblemente a más repercusiones fuera de control".