Una casa utilizada supuestamente hasta hace unos años por el cartel de los hermanos Arellano Félix en Tijuana será habilitada como un centro para que niños de escasos recursos asistan a talleres de arte y computación.

Es parte de una estrategia del gobierno federal para ofrecer actividades sociales que alejen a los menores de las tentaciones del crimen organizado, informó el jueves en un comunicado la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol).

"Mejor becarios que sicarios", dijo Heriberto Félix Guerra, titular de la Sedesol, citado en el comunicado.

El informe indicó que la casa se ubica en la colonia Camino Verde, una de las zonas pobres y con problemas de hacinamiento de Tijuana, una ciudad fronteriza del estado de Baja California que sufrió los embates del narcotráfico y que en el último par de años ha visto una reducción de la violencia.

El portavoz de la Sedesol en Baja California, Daniel Salinas, dijo a la AP que la casa fue decomisada al crimen organizado a finales de enero del 2007 y luego de algunos trámites fue cedida a la institución para instalar un "Club de Niños y Niñas".

Dijo que es la primera vez que la institución transformará una casa del crimen organizado en un centro de atención a menores en el estado.

La casa, conocida entre los vecinos como "La Mansión", fue decomisada luego de que el 20 de enero de 2007 fuerzas federales detuvieron a secuestradores vinculados con el cartel de los hermanos Arellano Félix.

"Esta acción es un ejemplo de transformación: donde se cometían delitos hoy se formará y se educará a niños y jóvenes", dijo Carlos Torres, delegado de la Sedesol en Baja California, citado en el mismo comunicado.

El club infantil en Camino Verde, una colonia en la que habitan unas 40.000 personas, ofrecerá talleres artísticos, deportes, computación y asesoría sobre prevención de adicciones, según el plan de Sedesol, que espera replicar el proyecto en otros lugares del estado.

"Las políticas sociales alejan de los malos hábitos a los niños y los jóvenes, y les ayudan a tener una mejor integración familiar", señaló el secretario de Desarrollo Social.

Vicente Sánchez, investigador del Departamento de Estudios de Administración Pública del Colegio de la Frontera Norte, dijo a la AP que "no deja de ser un acto muy simbólico y no sé si realmente se a va reconstituir el tejido social de esos espacios urbanos, porque es una población que tiene una serie de carencias", dijo el investigador del Colegio de la Frontera Norte.

"Es solamente una oferta que cubre un espectro de necesidades no materiales (de los menores), pero la parte material sigue estando vacía... y los niños, después de estar en esas actividades (culturales y deportivas), van a regresar a sus casas y van a encontrar una situación que no se ha modificado", dijo.

La Policía Federal informó en enero de 2007 que en esa vivienda había detenido a cuatro presuntos secuestradores del cartel de los Arellano Félix y liberado a siete víctimas. En el lugar también fueron decomisados siete fusiles AR-15, cuatro pistolas, además de varios cargadores y cartuchos.

Días después, sin embargo, la Procuraduría General de la República (PGR) informó que había obtenido una orden judicial para someter a prisión preventiva por delincuencia organizada y secuestro a 11 personas, incluidas las siete que inicialmente habían sido consideradas víctimas.

La PGR refirió que los detenidos presuntamente pertenecían a una célula vinculada con Teodoro García Simental, alias "El Teo", quien entonces era considerado un importante sicario del cartel de los Arellano Félix y que poco más de un año después rompió con el grupo y se alió al cartel rival de Sinaloa.

García Simental, detenido en 2010, fue señalado por las autoridades como uno de los responsables de la espiral de violencia que había padecido Tijuana por una batalla que sostenía contra el presunto líder y heredero de los Arellano Félix, identificado como Fernando Sánchez Arellano.