Los grupos opositores pidieron hoy al Gobierno de Birmania (Myanmar) que libere al resto de los 2.000 prisioneros políticos, al día siguiente de que decenas abandonaran la cárcel como parte de una amnistía.

Según la Asociación de Asistencia a los Prisioneros Políticos (AAPP), con sede en Tailandia, las autoridades dejaron ayer en libertad a unos 200 reos políticos, mientras que el partido opositor Liga Nacional para la Democracia (LND) contabilizó al menos 155 y otras fuentes de la disidencia los sitúan en unos 320.

"Nuestra decepción no se debe sólo a la cifra, no estamos satisfechos porque el Gobierno no reconoce la existencia de los prisioneros políticos", dijo Aung Khain Min, de AAPP.

Las excarcelaciones empezaron después de que la televisión y radio estatal anunciaran el martes la amnistía para 6.359 presos firmada por el presidente, Thein Sein, coincidiendo con el final de la cuaresma budista.

Según el comunicado oficial, la medida fue aprobada "por principios humanitarios" para reclusos "ancianos, enfermos o con minusvalías" que "han servido un plazo adecuado de la condena y han mostrado un buen comportamiento moral".

Entre los que terminaron su cautiverio destaca el popular cómico Zarganar, conocido por sus sátiras contra la desaparecida Junta Militar, y el general Sao Hso Ten, de la guerrilla del Ejército del Estado Shan.

Zarganar cumplía una condena de 35 años de cárcel desde que fue condenado por organizar el reparto de ayuda humanitaria a las víctimas del ciclón Nargis, que causó 140.000 muertos y 2,4 millones de damnificados en 2008.

Estados Unidos y la Unión Europea han reiterado a las autoridades birmanas que antes de estudiar el levantamiento de las sanciones que tienen impuestas al país asiático primero deben dejar en libertad a todos los presos políticos.

Birmania está inmersa en una transformación hacia una "democracia disciplinada" después de cerca de cuarenta años regida por los generales.

El cambio comenzó con la aprobación de una Constitución en 2008 y prosiguió con la celebración de unas controvertidas elecciones en noviembre de 2010, cuya victoria se atribuyó el partido de Thein Sein, un exgeneral que colgó el uniforme justo antes de los comicios.

Unos días después de la votación, el régimen liberó a la líder de la LND y nobel de la paz, Aung San Suu Kyi, que pasó 15 de los últimos 21 años bajo arresto domiciliario por pedir reformas democráticas de forma pacífica.

El pasado marzo, la Junta Militar traspasó el poder a un Gobierno civil, emanado de las urnas y formado en su gran mayoría por exgenerales.