La OTAN destacó hoy el "tremendo progreso" logrado en los últimos años por las fuerzas de seguridad afganas y aseguró que se cumplirán todos los objetivos previstos para el aumento del número de efectivos en el Ejército y el cuerpo de Policía del país.

El comandante de la misión de entrenamiento aliada, el teniente general estadounidense William Caldwell, anunció hoy en Bruselas que las fuerzas afganas alcanzaron ayer la meta que tenían fijada para el 31 de octubre y cuentan con 305.600 efectivos.

Caldwell se mostró además convencido de que no habrá ningún problema para alcanzar el siguiente objetivo, que pasa por llegar a las 352.000 unidades dentro de un año.

De ellos, 195.000 serían miembros del Ejército Nacional Afgano y 157.000 de la Policía.

Según el comandante, el número de reclutas ha sido "fenomenal" en los últimos meses, y sólo en septiembre las fuerzas afganas -que son entrenadas por la OTAN- se vieron obligadas a rechazar a unas 1.600 personas.

Caldwell recordó que en los últimos dos años, desde que la OTAN inició su misión de formación, el número de efectivos de los cuerpos de seguridad afganos "se ha doblado".

Para el comandante del operativo, mientras en 2009 había "razones para ser escépticos", hoy Afganistán cuenta con unas fuerzas bien entrenadas, bien equipadas y con líderes que están identificados y preparados.

Junto a esa formación de oficiales, una de las grandes prioridades de la OTAN a día de hoy es el refuerzo de la fuerza aérea afgana, que hoy consta de unos 4.700 efectivos y 59 aeronaves.

El objetivo es que en 2016 disponga de unos 8.000 miembros y 145 aviones y helicópteros, que se consideran vitales para que el Ejército pueda hacerse cargo de un país con una orografía tan compleja como la afgana.

Según las fechas del proceso de transición iniciado este verano, en 2014 las autoridades afganas se harán cargo del liderazgo en materia de seguridad en todo el territorio, aunque la comunidad internacional mantendrá tropas para seguir la formación de soldados y policías y para apoyar en tareas de inteligencia, lucha antiterrorista y fuerza aérea.

Otro de los puntos de especial atención para la Alianza y para el gobierno de Kabul es el mantenimiento del equilibrio étnico dentro de las fuerzas de seguridad, con el fin de evitar posibles conflictos.

Caldwell destacó hoy el aumento del número de reclutas de etnia pastún procedentes del sur del país, cuna de los talibán, que el mes pasado alcanzó su nivel más alto en dos años.

Según el comandante aliado, el Ejército comienza a ser en Afganistán una fuente de "unidad nacional" y eso es un gran "motivo de esperanza" de cara al futuro, en un país donde muchos temen una guerra civil.