El ministro palestino de Asuntos para los Prisioneros, Isa Qaraqea, advirtió hoy de que "es posible que ocurra una catástrofe" en las cárceles de Israel, si sus autoridades no responden a las demandas de los reos palestinos en huelga de hambre.

En declaraciones a los periodistas a su llegada a El Cairo, Qaraqea aseguró que la administración penitenciaria israelí todavía no ha respondido a las reivindicaciones de los reclusos, pese a que llevan siete días sin comer.

"Es posible que caigan mártires en esta fase", avisó el ministro, que ha viajado a Egipto para participar en una reunión de la Liga Árabe en la que se analizará la situación de los presos palestinos.

Qaraqea explicó que algunos de esos detenidos "no pueden ponerse de pie, algunos sufren de un deterioro físico total y todos están aislados del mundo exterior y de sus compatriotas en la cárcel".

Añadió que sufren presiones psicológicas por parte de la administración israelí, que les impide recibir atención médica y restringe las visitas de sus familiares.

Por otro lado, reveló que la reunión de la Liga Árabe pretende establecer un plan de acción para presionar al Gobierno israelí para que detenga las violaciones de los derechos de los presos palestinos.

Según datos de la ANP, Israel tiene en sus cárceles a más de 6.000 palestinos, incluidos 38 mujeres y 280 menores de edad, de los cuales 270 se encuentran bajo "detención administrativa", sin acusación formal.

El pasado martes, Israel anunció un acuerdo con Hamás para un canje de presos en el que está prevista la excarcelación de 1.027 palestinos, a cambio del soldado israelí Guilad Shalit, capturado en junio de 2006 por tres grupos palestinos en Gaza.

Según el diario israelí "Haaretz", Shalit regresará a Israel el próximo martes o miércoles como parte del pacto.

Anteayer, el Servicio Israelí de Prisiones (SIP) adelantó que el próximo domingo publicará la lista de los 450 palestinos que dejará marchar en una primera fase de la aplicación del acuerdo.