Los empleados del servicio de correos comenzaron a regresar a sus trabajos el jueves tras una huelga de 28 días que según las autoridades tuvo un costo de 320 millones de dólares y acumuló 180 millones de piezas postales sin distribuir.

La huelga terminó debido a un dictamen de la Corte Suprema.

El ministro de Comunicaciones, Paulo Bernardo Silva, dijo que los trabajadores terminaron aceptando la oferta original del gobierno y recibirán un aumento de sueldo equivalente a 45,7 dólares y un nuevo reajuste de 6,87% a contar de agosto.

"Recibieron lo que habíamos ofrecido", dijo Silva a la Agencia Estado de noticias. "La sensación es que los sindicatos estaban más empeñados en sus disputas internas que en resolver el problema de los trabajadores", agregó.

"Si hubiesen terminado la huelga hace diez días, recibirían el mismo aumento y habrían tenido menos descuentos" por días no trabajados, sostuvo Silva.