Los recientes hallazgos de petróleo y gas no convencionales anunciados en Argentina han disparado el interés de las empresas del sector en un país sediento de nuevas reservas y que por ahora tendrá que seguir importando energía para abastecer su creciente demanda.

Sin embargo, si las nuevas "estrellas" del sector de hidrocarburos local rinden los frutos esperados, Argentina podría recobrar su independencia energética en los próximos años.

La delantera en este campo la ha tomado la petrolera argentina YPF, controlada por la española Repsol, que perforó su primer pozo exploratorio de estos recursos en 2009 y a finales del año pasado anunció el hallazgo de importantes reservas de gas y petróleo no convencionales (shale) en la cuenca Neuquina (oeste del país).

Entusiasmado, el director ejecutivo de Exploración y Producción de YPF, el español Tomas García Blanco, dijo hoy en el Congreso de Energía que se realiza en Buenos Aires en el marco de la exposición Oil and Gas 2011 que los recursos encontrados son de mejor calidad y más fáciles de extraer que los hallados en Estados Unidos.

Esta mención no es casual: Estados Unidos ha sido pionero hace dos décadas en buscar hidrocarburos no convencionales, una senda que fructificó y que desde hace dos años le está permitiendo reducir su dependencia de las importaciones.

"Argentina está siendo capaz de encontrar shale con características superiores a las de Estados Unidos. En Argentina podemos replicar lo que está haciendo EE.UU. y depender cada vez menos de la energía exterior", dijo García Blanco.

Para el directivo, el nivel de los activos hallados le permitirán a Argentina "garantizar su autoabastecimiento" a largo plazo.

El presidente del Instituto Argentino de Petróleo y Gas, Ernesto López Anadón, dijo a Efe que, con las actuales tasas de crecimiento que tiene Argentina y con una matriz energética que en un 85 por ciento se compone de crudo y gas, el país se ve obligado a importar hidrocarburos.

Sin embargo, apuntó que, en el caso de gas no convencional, si Argentina hace un buen desarrollo de este recurso, en un plazo de cinco años estaría en condiciones de comenzar a bajar sus importaciones de gas natural, hoy provenientes de Bolivia.

El país suramericano tiene una historia de cien años de explotación de hidrocarburos, pero su horizonte de reservas ha declinado en las últimas décadas por razones diversas, como la falta de incentivos a la exploración.

La fuerte recuperación económica vivida por Argentina tras la crisis de 2001-2002, con una explotación de la demanda de energía, han dejado al desnudo los cuellos de botella del sector, incluso obligando a importaciones de gas natural licuado y fuel.

Frente a este panorama, en los años recientes las apuestas de las autoridades y también las de las empresas han estado centradas en la búsqueda de recursos "costas afuera", tal vez inspirados en las monumentales reservas descubiertas en el Presal brasileño.

Sin embargo, la exploración "off shore" no ha dado grandes resultados en Argentina, por lo que los hallazgos de "shale gas" y "shale oil" hechos por YPF han venido a remover el avispero entre los petroleros y renovar las esperanzas de encontrar una tabla de salvación para las decrecientes reservas de hidrocarburos del país.

"Estamos mucho más cerca de desarrollar los no convencionales que de encontrar una nueva cuenca", afirmó López Anadón.

La "musa" de los no convencionales está inspirando ya, además de a YPF, a otras empresas que operan en la nación suramericana.

En el marco del Congreso de Energía, Pan American Energy, de capitales argentinos y chinos, anticipó que destinará millonarias inversiones el próximo año para buscar este tipo de recursos.

Asimismo, la francesa Total dijo que se abocará también a la exploración de "shale" en la cuenca Neuquina, donde ha adquirido derechos sobre seis bloques.

"Vamos a explorar en Neuquén durante todo 2012 con la idea de comenzar a producir en 2013. Pero también estamos evaluando otras cuencas para saber cuál es su potencial, como la Austral y la Chaco-paranaense", dijo a Efe el director general de Total Austral, Javier Rielo.