El ex presidente uruguayo Tabaré Vázquez reveló que en 2006 pidió apoyo a Estados Unidos ante un eventual conflicto armado con Argentina a raíz del agudo diferendo por la instalación de una planta de celulosa.

El ex mandatario socialista (2005-2010) aseguró además que la declaración pública de respaldo del entonces presidente estadounidense George W. Bush ayudó a calmar los ánimos.

Desde Argentina, el entonces canciller Rafael Bielsa dijo al diario La Nación que "con esto Tabaré Vázquez demuestra que es un hombre parroquial, doméstico, suburbano, sin conocimientos en derecho internacional ni en política internacional".

Agregó que el hecho de que "agregue detalles operativos sobre la posibilidad de una agresión bélica lo único que hace es rebajar todavía más su inexistente estatura de estadista" y aseguró que mientras fue canciller "jamás se evaluó, nunca se sobrevoló una hipótesis relacionada con la más mínima movilización de algún elemento de las Fuerzas Armadas".

En una conferencia que brindó el martes en un colegio de Montevideo, Vázquez había admitido que pensó en la posibilidad de una guerra con Argentina en 2006, cuando el conflicto por la instalación de una planta procesadora de celulosa finlandesa sobre la margen uruguaya del compartido río Uruguay alcanzó su punto más álgido. Desde 2006 y por más de tres años los habitantes de la provincia argentina de Entre Ríos mantuvieron bloqueado el principal puente que une ambos países en rechazo a la planta, que aseguraban contaminaría el curso de agua.

"Pide intervención extranjera. ¿Se dan cuenta lo que acaba de confesar?", dijo el senador y presidente del directorio del Partido Nacional, Luis A. Heber. "Si confiesa esta barbaridad como si fuera algo positivo de su acción, cabe preguntarse ¿tiene real conciencia de la barbaridad que hizo?", agregó.

En tanto el senador del partido Colorado Pedro Bordaberry sostuvo que lo que hizo Vázquez "fue un acto de irresponsabilidad".

Ante el alud de críticas que despertó, Vázquez dijo el miércoles a El Observador que "ahora todos se sorprenden y se rasgan las vestiduras y parece que se olvidan que por el conflicto... sacamos el ejército a la calle".

Agregó que "hay que recordar que los piqueteros (ambientalistas argentinos) dijeron que vendrían a manifestar a Uruguay, que hubo quien dijo que iba a venir con dinamita, amenazaron con ocupar la planta de (la procesadora de celulosa) Botnia, los militantes de Greenpeace manifestaron en el río y tiraron al agua a un oficial de Prefectura".

Según Vázquez fue el entonces presidente argentino Néstor Kirchner (2003-2007) quien alimentó la hipótesis de conflicto armado cuando declaró que se trataba de un asunto "nacional y se abrazó con los piqueteros" en Santiago de Chile, donde Uruguay y Argentina negociaron y no llegaron a un acuerdo.

"Todos los presidentes de la región manejaban esa hipótesis de conflicto, otra cosa es que se admitiera", afirmó Vázquez.

El martes, había declarado que durante una visita a Estados Unidos para negociar un acuerdo comercial "le pedí a la señora canciller Condoleezza Rice que dijera... que Uruguay era un país amigo y socio de Estados Unidos y que le pidiera al presidente Bush, si era posible, que dijera lo mismo. Y así fue: dijeron 'Uruguay es un país amigo y socio de Estados Unidos' y se aplacaron todos los ánimos", sostuvo Vázquez.

La crisis bilateral se resolvió luego de que la Corte Internacional de Justicia de La Haya desestimó en abril de 2010 una denuncia del gobierno argentino contra la planta de celulosa por contaminación. A partir de entonces ambas naciones recompusieron la relación y se comprometieron a un monitoreo científico conjunto de las aguas del río Uruguay.

Como represalia de la disputa, Vázquez vetó en 2008 la designación de Kirchner como secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que enmendó posteriormente su sucesor José Mujica votando a su favor en una reunión del bloque en Buenos Aires.

Mujica logró dejar atrás la tensión y ha establecido un estrecho vínculo con el gobierno de la presidenta Cristina Fernández, viuda de Kirchner.

La senadora oficialista Lucía Topolansky, esposa de Mujica, dijo a la prensa que no comprendía las declaraciones de Vázquez y aludió a las buenas relaciones vigentes con Argentina. Días atrás Topolansky había declarado que si "los compañeros me lo piden acompañaría en una fórmula (presidencial) a Vázquez".

Durante una visita a Uruguay en 2007, Vázquez elogió a Bush y le agradeció públicamente el préstamo por 1.500 millones de dólares a Uruguay que le permitió salir de la crisis económico-financiera que sacudió al país en 2002 y 2003. La presencia del mandatario estadounidense irritó a sectores radicales de la coalición oficialista y fue boicoteada por el partido Comunista, que tenía una ministra en el gabinete de Vázquez.