Republicanos y demócratas analizan hoy qué pasos dar tras el rechazo anoche del Senado al plan de empleo del presidente de EE.UU., Barack Obama, que ha dado pie a nuevas recriminaciones entre los dos partidos.

En una entrevista hoy en el programa "Good Morning America", el vicepresidente de EE.UU., Joseph Biden, indicó que los republicanos "no tienen ninguna intención" de poner en marcha el proyecto aunque contenga "elementos legislativos que siempre ha apoyado".

"¿Cuándo los republicanos han estado en contra del recorte de impuestos para las pequeñas empresas?, ¿Cuándo han estado en contra de trabajar en infraestructuras? ¿Desde cuándo están en contra de negarle los beneficios a los veteranos?", se preguntó el vicepresidente.

En un discurso en un foro hispano, el propio Obama instó hoy al Congreso a que "cumpla con sus responsabilidades" y apruebe el plan de 447.000 millones de dólares "para que la gente regrese a trabajar".

Demasiada gente sufre y "necesita la acción (del Congreso) ahora... quieren que el Congreso haga su labor", afirmó el presidente estadounidense.

Dada la preocupación de los votantes sobre el empleo, en la actualidad del 9,1 %, la Casa Blanca considera prioritaria la aprobación de su plan, que incluye un incremento del gasto público en infraestructura y educación e importantes reducciones fiscales para trabajadores y pequeños empresarios.

Obama valora su plan en 447 millones de dólares, de los que 175.000 millones provendrían de inversiones públicas y los restantes 272.000 de la bajada de impuestos.

Sin embargo, los republicanos, con mayoría en la Cámara de Representantes, han hecho causa común del hecho de que el plan de Obama también conlleve un impuesto extra para las rentas más altas, a quienes defienden cómo los verdaderos creadores de empleo, y se han opuesto frontalmente.

El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, atacó tras el rechazo del plan a los republicanos al afirmar que contiene muchas de las ideas que estos han defendido en los últimos años.

"Creo que los republicanos piensan que si la economía mejora ayudará al presidente Obama, así que se oponen a cualquier propuesta del presidente", afirmó Reid, tras el resultado de 50 votos a favor frente a los 48 en contra, por debajo de los 60 necesarios para sacar adelante la propuesta.

Por contra, los republicanos replicaron que Obama está jugando la carta de "todo o nada", para hacer creer a los ciudadanos que los republicanos se oponen a cualquier medida de revitalización de la economía.

Eric Cantor, líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, instó al presidente estadounidense a "trabajar sobre las cuestiones en las que podemos estar de acuerdo".

Esta opción, dividir en tramos el plan de empleo, parece ser la decidida por la Casa Blanca para sacar adelante alguna de las propuestas lanzadas por Obama.

En paralelo, el presidente de EE.UU. anunció que tiene previsto aprobar iniciativas que no tengan que pasar por la cámara legislativa, especialmente en proyectos de infraestructura.

El debate económico, que refleja la endeble recuperación de la economía estadounidense tras la crisis financiera de 2008, se ha visto entremezclado en los últimos meses con la cercanía de la campaña electoral para los comicios presidenciales de 2012.

Obama ha observado cómo sus índices de respaldo han caído paulatinamente en los últimos meses ante la incapacidad de la economía de EE.UU. de crear empleo, y los republicanos han descubierto una importante debilidad en la popular figura del presidente de Estados Unidos.

Los analistas consideran que lo peor de la situación no es que la tasa de desempleo sea inusualmente alta, sino que las proyecciones económicas contemplan que se mantenga en los niveles cercanos al 9% en los próximos años.

Según los últimas estimaciones de la Reserva Federal de EE.U.U, la tasa de desempleo no bajará de ese entorno hasta 2013.

Obama es consciente de que la economía, y más concretamente los casi 14 millones de desempleados, es el área donde se ganará la batalla por la reelección presidencial.

Alfonso Fernández