Cuando faltan sólo dos días para la inauguración de los Juegos Panamericanos, decenas de obreros trabajaban a marcha forzada bajo una incesante lluvia para terminar el estadio que se utilizará en las pruebas de atletismo.

La federación internacional de atletismo certificó el martes la pista del estadio, un paso necesario para que las marcas que consigan los atletas durante la competencia sean reconocidas y cualquier récord tenga validez.

El problema no es la pista, sino los alrededores del inmueble.

En un recorrido realizado por la AP, se pudo constatar que siguen sin terminar varias rampas, iluminación exterior, vestuarios y los accesos principales siguen en construcción a ritmo frenético para terminar el escenario a tiempo.

"Seguiremos trabajando y el estadio estará terminado", dijo el miércoles el director del comité organizador de los Panamericanos, Carlos Andrade Garín. "La lluvia nos ha retrasado un poco, pero no nos detendrá".

Las pruebas de atletismo comienzan el 23 de octubre, en la segunda semana de actividad de la justa continental que arranca el viernes.

Guadalajara, en el occidente mexicano, está siendo azotada por una lluvia constante que es consecuencia de la tormenta tropical Jova que afecta las costas del Pacífico.

El estadio de atletismo, que tiene una capacidad para 8.550 espectadores, ha sido uno de los escenarios que más dolores de cabeza ha dado a los organizadores.