El general retirado Otto Pérez Molina aventaja con casi 12 puntos porcentuales al empresario populista Manuel Baldizón para la segunda vuelta presidencial del 6 de noviembre, según una encuesta.

El estudio realizado por la firma Prodatos para el diario Prensa Libre entre el 4 y 8 de octubre, abarcó a 1.204 personas aptas para votar, quienes con boleta simulada expresaron su preferencia.

Según la encuesta, Pérez Molina tiene 56% de la intención de voto y Baldizón 44%. El margen de error es de más-menos 2,8 puntos porcentuales.

En la primera ronda, Pérez Molina consiguió 36% de la votación y su contrincante 23%. Como ninguno obtuvo el 50% más uno de los votos válidos, la ley obliga a dirimir el cargo entre los dos aspirantes con más apoyo.

Tanto Pérez como Baldizón modificaron sus campañas.

El militar parece empeñado en suavizar su imagen de "mano dura", como lo llama la población, sonriendo con frecuencia y hablando más sobre asuntos de economía y desnutrición, mientras Baldizón se concentra en explicar de dónde saldrán los recursos para financiar sus promesas electorales, entre las que destaca el pago de un décimo quinto salario anual a los trabajadores.

Pérez Molina recibió el apoyo de dos de los 10 anteriores contendientes a la presidencia; y Baldizón de tres, entre ellos la Premio Nobel de la Paz 1992 Rigoberta Menchú, así como de los oficialistas Unidad Nacional de la Esperanza y Gran Alianza Nacional.

Pérez concentró su estrategia de campaña prometiendo brindar seguridad en un país abatido por la violencia común y la creciente presencia de narcotraficantes; y Baldizón ofrecía además del "bono 15", la reducción de impuestos y la aplicación de la pena de muerte.