El expresidente uruguayo Tabaré Vázquez (2005-2010) evaluó la posibilidad de que el enfrentamiento con Argentina por la planta de celulosa de Botnia derivara en un conflicto bélico y solicitó apoyo a Estados Unidos, según reveló en una conferencia recogida hoy por la prensa local.

"Teníamos un conflicto muy serio con Argentina y un presidente tiene la obligación de plantearse todos los escenarios posibles", señaló el socialista Vázquez durante una charla brindada la noche el martes a alumnos del Colegio Monte VI.

Por ello, dijo que llegó a analizar "hasta que hubiera conflicto bélico", hipótesis que nunca trascendió hasta ahora.

Vázquez recordó que en medio del peor enfrentamiento en décadas entre Uruguay y Argentina, por entonces gobernada por el fallecido Néstor Kirchner (2003-2007), él visitó Estados Unidos y se entrevistó con el entonces presidente George W.Bush.

En esos tiempos, organizaciones de vecinos y ambientalistas argentinos cortaban los puentes entre ambos países como forma de protesta por la instalación de la planta de celulosa de la empresa Botnia (hoy UPM).

El exmandatario uruguayo reveló que durante la visita a Washington le solicitó apoyo a la exsecretaria de Estado Condoleezza Rice y a Bush frente a la posibilidad de un conflicto bélico con Argentina.

Vázquez destacó que tanto Bush como Rice declararon que Uruguay "era un país amigo y socio de Estados Unidos" y con ello "se aplacaron todos los ánimos" en Argentina.

"Los países pequeños necesitamos de ese relacionamiento internacional en el plano del respeto al derecho internacional y también en el plano de buscar respaldo si el país llega a tener algún conflicto o algún problema", agrego Vázquez.

Como forma de respaldar su hipótesis de conflicto bélico, el expresidente uruguayo recordó que simultáneamente al enfrentamiento entre ambos países hubo maniobras de militares argentinos próximo a la frontera "que nunca antes habían hecho".

La posibilidad de un conflicto bélico entre Argentina y Uruguay fue analizada por la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires en 2007, según uno de los documentos secretos revelados por WikiLeaks y publicado a comienzos de año por la prensa local.

El conflicto entre Uruguay y Argentina por la planta de celulosa de Botnia, construida en la orilla oriental del limítrofe río Uruguay con una inversión de 1.800 millones de dólares que es la mayor individual de la historia del país, se extendió por siete años y derivó en un juicio frente a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.

Las relaciones mejoraron con la llegada de Cristina Fernández de Kircher a la presidencia argentina y pasaron a ser cordiales tras la asunción de José Mujica como presidente uruguayo el 1 de marzo de 2010.