La secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton consideró el miércoles la presunta conjura iraní para asesinar al embajador de Arabia Saudí en Estados Unidos una "peligrosa escalada" en el respaldo de Irán al terrorismo que merece una respuesta internacional.

En una conferencia de prensa ofrecida en Washington, Clinton pidió al resto del mundo que se una a Washington en condenar la presunta conjura, que según indicó viola el derecho estadounidense e internacional así como las obligaciones iraníes de proteger a los diplomáticos. Agregó que la conjura fue una "acción temeraria" que "mina las normas internacionales y el sistema internacional", por lo que Irán debe ser responsabilizado por su conducta.

Clinton dijo que el gobierno del presidente Barack Obama trabaja con sus aliados para aumentar el aislamiento de irán y presionar más al gobierno iraní.

El gobierno piensa acusar a Irán de tramar una conjura para asesinar al embajador saudí en Estados Unidos, contratando a un sicario del narcotráfico mexicano.

Los funcionarios estadounidenses dijeron que agentes iraníes intentaron reclutar a un sicario de un cartel mexicano.

"En opinión de muchos diplomáticos y funcionarios gubernamentales, esto ha traspasado la actuación de la que debe ser responsabilizado Irán", dijo Clinton a The Associated Press en una entrevista efectuada el martes. Agregó que Obama y ella quieren "que los países colaboren contra lo que es obviamente una obvia y real amenaza" de Irán.

El gobierno británico dijo el miércoles que consultó con Estados Unidos y otras naciones sobre las nuevas sanciones internacionales contra Irán. "Respaldaremos cualquier medida que haga responsable a Irán de sus acciones", dijo el vocero del primer ministro David Cameron, Steve Field.

"¿La idea de que acudieran a un cartel mexicano de la droga para solicitar la contratación de un homicidio a fin de matar al embajador saudí? ¿Nadie podría haberlo inventado, no es así?", dijo Clinton al comentar la conjura para asesinar al embajador saudí Adel Al-Jubeir. El presunto plan consistía en detonar una bomba en un restaurante frecuentado por Al-Jubeir cuando cenaba en ese establecimiento.

En Riad, la agencia noticiosa oficial saudí dijo que el reino condena enérgicamente la conjura "maligna y odiosa" para asesinar a su embajador.

El reino agradece los esfuerzos de Estados Unidos para esclarecer la presunta conjura iraní y colaborará para ayudar a identificar a los conjurados, añadió la agencia. Dijo que el reino tomará medidas enérgicas para prevenir todo intento de socavar su seguridad y sembrar la "sedición" en el pueblo.