Estados Unidos inició hoy en la ONU contactos con los miembros del Consejo de Seguridad para informarles individualmente de los detalles de la presunta implicación de Irán en la trama terrorista descubierta para asesinar al embajador saudí en Washington.

La embajadora estadounidense ante Naciones Unidas, Susan Rice, se reunió hoy con algunos de los quince miembros del máximo órgano internacional de seguridad, informaron a Efe fuentes diplomáticas, que señalaron que esos contactos continuarán durante el jueves hasta cerrar la ronda con todos los integrantes del Consejo.

En los distintos encuentros, Rice ofreció un "informe detallado" a sus colegas diplomáticos de la trama terrorista descubierta por las autoridades estadounidenses para asesinar al embajador saudí en Estados Unidos, Adel Al Jubeir, y en las que Washington asegura que está implicada Teherán, según esas mismas fuentes.

Por el momento Estados Unidos no se ha pronunciado sobre si pedirá al Consejo de Seguridad de la ONU que se pronuncie sobre ese complot terrorista, aunque sí ha lanzado una campaña diplomática entre sus aliados para aislar al régimen de Teherán.

Dentro del Consejo de Seguridad hay delegaciones que estarían a favor de adoptar medidas al respecto, aunque esa posibilidad sólo se contemplaría a petición de EE.UU. en cuyo suelo se planeó el atentado, o bien de Arabia Saudí, país contra cuyos intereses se iba a atentar, según indicaron otras fuentes diplomáticas.

"No es un misterio para nadie que Irán plantea amenazas para la paz y la seguridad internacionales", señaló por su parte a Efe un diplomático del Consejo que, bajo condición de anonimato, aseguró que las acciones de ese país deberían tener "consecuencias claras" en el seno del máximo órgano de decisión de la ONU.

El embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, señaló brevemente ante la prensa antes de entrar a una reunión del Consejo de Seguridad sobre Afganistán que la denuncia estadounidense contra Irán le parecía "más bien extraña, aunque yo no soy ningún experto", y dijo esperar a conocer más detalles en su reunión con Rice.

Irán, por su parte, ha negado categóricamente su implicación en la trama y su embajador ante la ONU, Mohammad Khazaee, remitió una carta al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en la que denuncia las "fabricadas e infundadas" acusaciones de Washington.

"Irán quiere un mundo libre de terrorismo y considera que la actual máquina de propaganda belicista de Estados Unidos contra la nación iraní es una amenaza no sólo contra ésta sino contra la paz y la estabilidad de la región del Golfo Pérsico", añade Khazaee en una carta que la misión iraní distribuyó entre la prensa.

El diplomático asegura que la denuncia estadounidense está "motivada políticamente" y es "un plan diabólico ideado para desviar la atención de los problemas económicos y sociales que tiene Estados Unidos en casa y de las revoluciones populares y protestas contra regímenes dictatoriales a los que Estados Unidos ha apoyado durante mucho tiempo".

"Como secretario general de la ONU, usted tiene una importante responsabilidad de iluminar a la opinión pública internacional sobre las peligrosas consecuencias de las políticas belicosas del Gobierno estadounidense", explica el embajador iraní a Ban en una carta que dice haber remitido también al presidente de la Asamblea General, Nasir Abdulaziz Al Naser, y del Consejo de Seguridad, Nawaf Salam.

Desde 2006, el Consejo de Seguridad de la ONU ha dictado cuatro rondas de sanciones diplomáticas, comerciales y nucleares contra Irán debido a su programa nuclear y con el objetivo de impulsar un acuerdo dialogado con Teherán después de que decidiera enriquecer uranio al 20 por ciento por su cuenta.