Tras llegar tercero a la meta y mejorar su marca personal, Rob Sloan festejó y se jactó de su actuación en un maratón "increíblemente arduo".

Resultó que no era tan cierto.

Según los organizadores de la carrera que se disputó cerca de la ciudad de Newcastle, Sloan abandonó en el kilómetro 32 (20 millas) el domingo, se subió a un autobús para espectadores y salió corriendo del bosque cerca de la meta para ocupar un lugar en el podio.

Después de descartar las acusaciones por "absurdas", Sloan reconoció su transgresión cuando los organizadores iniciaron una investigación.

"La gente que iba en autos lo vio subir y bajar (del autobús). La gente lo vio correr entre los arbustos... no cabía la menor duda que lo teníamos", dijo Dave Roberts, de la comisión organizadora de la competencia, a The Associated Press el miércoles.

"Rob estaba trastornado por tener que confesar", añadió.

Sloan, de 31 años y ex mecánico del ejército, fue despojado de su tercer puesto.

Otros competidores y los directivos del club Sunderland Harriers, al que pertenece Sloan, lo criticaron por empañar un evento que los organizadores llaman "la más hermosa maratón de Gran Bretaña".

Steven Cairns, ascendido del cuarto al tercer puesto tras la descalificación, fustigó a su rival por "robar mi gloria".

Sloan afronta otras sanciones, incluyendo la posibilidad que no se le permita participar en futuras competencias.