La última de las empresas automovilísticas de Detroit llegó a un acuerdo laboral con el sindicato automotor United Auto Workers el miércoles.

Los ejecutivos de Chrysler Group LLC y los representantes del sindicato UAW acordaron un nuevo contrato laboral de cuatro años que creará 2.100 nuevos puestos de trabajo. Además, la empresa invertirá 4.500 millones de dólares en sus plantas conforme al acuerdo, que abarca a 26.000 empleados en Estados Unidos. No fueron facilitados más detalles y los empleados de Chrysler deben ratificar ahora el contrato para su entrada en vigencia.

Es el primer contrato laboral de Chrysler desde que el gobierno intervino con dinero del contribuyente para evitar su desaparición por bancarrota hace dos años, y el primero desde que la empresa fue adquirida por la firma italiana Fiat SpA.

"Este acuerdo es el último de un giro notable para Chrysler", dijo el vicepresidente del gremio UAW General Holiefield en una declaración.

El acuerdo es menos generoso que los otorgados por General Motors Co. y Ford Motor Co., según una persona informada sobre el contrato. Esa persona pidió no ser identificada porque el sindicato no piensa difundir los detalles del acuerdo hasta que tenga lugar una conferencia de prensa.

Si ratifican el acuerdo, los obreros recibirán una bonificación menor que los 5.000 dólares pactados con los trabajadores de GM y los 6.000 dólares de bonificación los de Ford si ratifican el suyo. Ello se debe en parte a que Chrysler no tienen una posición financiera tan robusta como sus rivales de Detroit. GM y Ford ganaron el año pasado miles de millones de dólares, mientras que Chrysler perdió dinero.

Los obreros de GM ratificaron el mes pasado un nuevo contrato. Los empleados de Ford siguen votando la propuesta.