El director de las Aldeas Infantiles SOS para Latinoamérica y el Caribe, Heinrich Mueller, abogó hoy en Honduras por más ayuda a favor de los niños más necesitados en el país centroamericano.

Mueller, quien está de visita en Honduras para verificar y acompañar el trabajo de reestructuración en las Aldeas Infantiles SOS que funcionan en el país centroamericano, dijo a Efe que hace falta ayuda del Estado y otros sectores para atender mejor el proyecto.

Agregó que la nueva administración de Aldeas Infantiles SOS en Honduras, bajo la dirección de Maricruz Martínez, está conduciendo muy bien el proceso de reestructuración y que la institución está orientando sus esfuerzos a dos programas principales: el acogimiento y el fortalecimiento familiar.

La idea es atender a través de los dos programas "a más familias vulnerables para prevenir el abandono", indicó Mueller.

Señaló que pese a la crisis financiera mundial, Aldeas SOS "no ha tenido caídas tan grandes en el ingreso de las donaciones, sino unas pequeñas subidas entre tres y cinco por ciento, pero ese porcentaje no es suficiente porque el costo de vida aumenta un ocho y diez por ciento por año".

"Por eso fortalecemos también inversiones en las diferentes asociaciones nacionales para recaudar fondos a nivel local con la sociedad civil", añadió el representante de las Aldeas SOS, una organización no gubernamental internacional sin fines de lucro.

También se busca un acercamiento con los Gobiernos para recordarles su responsabilidad social de apoyar proyectos para los niños mediante un trabajo conjunto, con la mayor transparencia, porque nadie puede hacerle frente sólo a problemas como los que atiende Aldeas SOS, subrayó.

Mueller es partidario de un pacto social entre los Gobiernos -que pueden contribuir financieramente- y la sociedad civil para servir a los más necesitados.

En Honduras Aldeas SOS prevé expandir su programa, que ahora funciona en Tegucigalpa y otras cinco ciudades del sur, centro, norte y occidente del país.

Para la expansión, que demandará de más recursos económicos, se hará un estudio sobre la situación de la infancia y a partir de ahí "ir donde más nos necesitan", expresó Mueller antes de viajar hoy a La Ceiba (Caribe hondureño), donde funciona otra aldea SOS.

"El estudio nos va a demostrar dónde está la mayor cantidad de la infancia en riesgo y familias vulnerables, y nos va a definir para ir y preguntar a las autoridades y la sociedad si ellos quieren que trabajemos juntos", añadió.

Para operar en Honduras Aldeas SOS necesita un presupuesto anual de cinco millones de dólares, monto que resulta insuficiente porque también hace falta reparar infraestructuras dañadas en varias de las aldeas que demandarán entre 200.000 y 300.000 dólares cada una.

Atender a un niño hondureño mediante el programa de acogimiento familiar tiene un coste de 300 dólares mensuales, mientras que si se trata de uno del proyecto de fortalecimiento, es de 40 dólares, explicó Mueller, quien además señaló que en Honduras, con ocho millones de habitantes, apenas hay unos 500 amigos de Aldeas SOS.

La situación en Honduras contrasta con los amigos en Bolivia, donde rondan los 13.000, mientras que en Ecuador suman unos 10.000.

Para ser amigo de las Aldeas SOS se puede iniciar con una aportación de cinco dólares en adelante, dijo Mueller, para quien es necesario que haya una mayor responsabilidad a favor del desarrollo de los niños, pero "no como limosna porque crea dependencia".

Al concluir su visita a Honduras Mueller, viajará a Costa Rica, donde funciona la oficina regional de Aldeas SOS para Centroamérica, mientras que la latinoamericana tiene su sede en Uruguay.