En uno de los días más tranquilos en meses, los precios de las acciones cerraron mixtos el martes en la Bolsa de Valores de Nueva York, ante la posibilidad de que Eslovaquia se negara a aprobar el plan para fortalecer los fondos de emergencia europeos, lo que privaría a la eurozona del consenso necesario para hacer valer la medida.

El índice Dow Jones bajó 16,88 unidades (0,1 para ubicarse en 11.416,3, mientras que el Standard & Poor's 500 ganó 0,65 puntos (0,1%) para cerrar en 1.195,54 y el tecnológico Nasdaq subió 16,98 unidades (0,7%) para cerrar en 2.583,03.

Poco después de que cerrara el mercado estadounidense, el parlamento eslovaco rechazó la propuesta de ley para fortalecer los poderes de un fondo de rescate regional. Los otros 16 países que usan el euro como moneda ya promulgaron la ley, pero la medida requiere apoyo unánime.

Hay formas de sortear la oposición eslovaca, pero eso complicaría los esfuerzos para atender el problema de deuda que enfrenta Europa, que ha sido una de las mayores preocupaciones que penden sobre los mercados financieros en los últimos meses. Los inversionistas temen que si Europa no puede contener su crisis de deuda, un impago en Grecia podría generar un golpe devastador en los bancos europeos y causar un congelamiento en los préstamos.

El Dow terminó casi 17 puntos abajo luego de fluctuar entre pequeñas pérdidas y ganancias durante todo el día. El índice cotizó dentro de un rango de apenas 82 puntos, el menor desde el 20 de julio. La relativa calma llega un día después de que el Dow ganara 330 puntos, su mayor incremento desde el 11 de agosto.

"Creo que los mercados quieren decir 'a nadie le importa Eslovaquia', pero en la realidad cada pequeño país debe acordar", dijo Randy Warren, estratega de inversiones en Exton, una empresa de Warren Financial Service en Pensilvania.

Grecia ha estado en el borde del impago durante meses. Si eso sucede, los bancos europeos y estadounidenses saldrían dañados porque el valor de los bonos del gobierno griego que poseen quedaría diezmados. Después, sería poco probable que esos bancos puedan emitir préstamos entre sí o a las empresas. La consecuencia sería un estancamiento de la de por sí ya debilitada economía global, con implicaciones para todos, desde acciones bancarias hasta el comercio internacional.

Los mercados han padecido severas fluctuaciones desde principios de agosto, cuando la economía europea parecía más cercana a un colapso. Fluctuaciones de más de 100 puntos para el Dow se han convertido en algo común ya que los corredores reaccionan abruptamente a cualquier noticia de Europa.

Muchos observadores del mercado piensan que la volatilidad continuará hasta que los países con grandes cargas de deuda como Grecia, España e Italia hayan establecido un camino claro para salir de su difícil posición actual.

"Pareciera que a menos que ocurriera un colapso sin control, se ha tocado fondo", dijo Warren.

En tanto, los índices europeos también gozaron de una discreta fluctuación. En Francia, el CAC-40 cayó 0,3% para cerrar en 3,154 unidades, mientras que el DAX alemán logró cerrar con un margen de ganancia de 0,3% en 5,865 puntos. El índice británico FTSE cerró apenas 0,1% abajo en 5.395,70 unidades.

En Asia, en cambio, hubo un poco más de optimismo. El Nikkei japonés ganó 2% para cerrar en 8.773,68 unidades. En Hong Kong el Hang Seng subió 2,4% para llegar a 18.141,59. El Kospi surcoreano subió 1,6% para cerrar en 1.795,02 puntos, y en Australia, el S&P/ASX 200 sumó 0,6% a 4.227,60 unidades.

En índice de Shanghai, en China, subió 0,2% a 2.348,52, un día después de que el fondo de inversión gubernamental anunciara que había comprado acciones en los principales bancos, lo que ayudó a revertir el hundimiento de los mercados bursátiles.