Uruguay celebró hoy el bicentenario del inicio de su proceso emancipador con una gran fiesta popular marcada por la música y por la participación alegre de decenas de miles de ciudadanos que acudieron al centro de la capital para recordar la figura del prócer José Gervasio Artigas.

Desde primeras horas de la tarde hasta bien pasada la media noche, una multitud de uruguayos colapsó la Avenida 18 de Julio de Montevideo, la principal arteria comercial de la ciudad, y se sumó como protagonista a una fiesta sencilla y vistosa, que se desarrolló sin incidentes y que hizo disfrutar a todos los asistentes.

Uruguayos de toda edad y condición ocuparon las calles del centro y pasearon durante horas entre los tres grandes escenarios dispuestos a lo largo de la avenida para ver alguno de los 23 artistas convocados para festejar el bicentenario de independencia.

El grupo argentino Tonolec, uno de los tres enviados por el país vecino junto a Las Pelotas y Él Mató a un Policía Motorizado para unirse a la fiesta uruguaya, fue el encargado de abrir los conciertos.

La programación incluyó música para todos los gustos, desde el reggae y ska de la banda local La Vela Puerca al rock del Cuarteto de Nos o Jaime Roos, pasando por los ritmos del brasileño Gilberto Gil, el tango de Malena Muyala o la música del cantautor Jorge Drexler.

Sin embargo, el punto álgido de la fiesta lo marcó el espectáculo del grupo español de teatro La Fura dels Baus, que atrajo a miles de personas frente a la sede del Ejecutivo.

Allí, a través de luces, proyecciones, música, baile, figuras gigantes y estructuras colgantes que ocuparon toda la Plaza Independencia se narró la historia de Uruguay y su proyección hacia el futuro en un espectáculo de cerca de una hora que dejó a los asistentes felices y satisfechos.

Con esta fiesta Uruguay conmemoró la designación, el 10 de octubre de 1811 en una pequeña finca a las afueras de Montevideo, de José Gervasio Artigas como Jefe de los Orientales.

Bajo el liderazgo de Artigas, los habitantes de la orilla oriental del río Uruguay se negaron a aceptar la dependencia de la región del virreinato del Río de la Plata y de los intereses de los puertos de Buenos Aires y Montevideo e iniciaron una marcha, conocida como "la redota", que los llevó a formar un gobierno independiente en la actual zona fronteriza entre Uruguay y Argentina.

El montaje de la fiesta requirió cortes de tránsito en el centro de la ciudad durante varios días y el bloqueo absoluto de la zona durante todo el día de hoy.

Los festejos por el bicentenario del inicio del proceso emancipador de Uruguay comenzaron el pasado 28 de febrero con la conmemoración en la localidad de Mercedes, unos 300 kilómetros al oeste de Montevideo, del "Grito de Asencio".

Este fue el primer gesto independentista de la historia del país, en el que grupos de patriotas, haciéndose eco de los sucesos que habían ocurrido en Buenos Aires días antes, lanzaron su proclama para unirse a la causa independentista y no reconocer al gobierno del virrey español.

A partir de entonces comenzó la larga lucha por la independencia de Uruguay, en un primer lugar como parte de las Provincias Unidas del Río de la Plata y más adelante como la República Oriental del Uruguay, que sería proclamada definitivamente en 1828.

En mayo pasado también se conmemoró la batalla de Las Piedras, la primera victoria de los uruguayos ante las tropas realistas.