Un tribunal ucraniano encontró a la ex primer ministra Yulia Tymoshenko culpable de abuso de poder y la sentenció el martes a siete años de prisión en un caso que ha sido ampliamente condenado en Occidente al considerarlo políticamente motivado.

Tymoshenko fue hallada culpable de violar procedimientos legales durante la firma de un contrato con Rusia para importar gas natural en 2009.

Durante la lectura del caso, el juez Rodion Kireyev declaró que la ex primer ministra infligió daños por unos 1.500 millones de grivnas (190 millones de dólares) a la compañía nacional de gas al firmar el contrato de importación con Moscú.

Agregó que la actual líder de la oposición "utilizó su poder para fines criminales y, actuando en consecuencia, cometió acciones que claramente excedieron los límites de los derechos y poderes", dijo Kireyev.

Estados Unidos y la Unión Europea han condenado el juicio y dicen que está políticamente motivado; Tymoshenko lo ha calificado de ser una persecución ordenada por su enemigo de mucho tiempo, el presidente Viktor Yanukovych, para alejarla de la política. El caso ha impulsado a sus seguidores, quienes regularmente organizan tumultuosas protestas dentro y fuera de la corte.

Los fiscales dicen que Tymoshenko no estaba autorizada para ordenar la firma de contratos con Rusia y que el precio del gas natural que ella pactó fue demasiado alto, provocando pérdidas al presupuesto estatal.

Tymoshenko argumenta que como primer ministra no necesitaba ningún permiso especial para ordenar la firma del acuerdo. Asegura que sus acciones ayudaron a poner fin a una amarga disputa de precios entre Moscú y Kiev, que condujo a la escasez del suministro de energía en toda Europa.

Tymoshenko ya estuvo encarcelada por más de dos meses durante el juicio por desacato al tribunal.