El presidente chileno, Sebastián Piñera, acusó hoy de irresponsable a la oposición por condicionar la aprobación de la Ley de Presupuestos a la discusión de una reforma tributaria que asegure la gratuidad en la educación superior para la mayoría de los jóvenes.

"Me parece una irresponsabilidad y una falta de compromiso con los chilenos amenazar con rechazar una Ley de Presupuestos que es absolutamente fundamental", dijo el mandatario durante una actividad pública en el sur del país.

"Podemos mejorar la Ley de Presupuestos. Para eso está el Congreso. Pero no para amenazar con producir un daño que sería gigantesco a millones y millones de chilenos", recalcó el gobernante.

Los estudiantes, movilizados desde hace cinco meses, piden la gratuidad universal en la educación y proponen financiar el sistema a través de una reforma tributaria.

Pero el Gobierno solo acepta dar educación gratis a través de becas para el 40 % más pobre del país, y una combinación de becas y créditos para el 20 % siguiente.

Estas discrepancias llevaron el pasado miércoles al quiebre de las conversaciones entre el Gobierno y los líderes estudiantiles.

El Ejecutivo advirtió que no presentará una nueva propuesta, y los estudiantes rechazan dar marcha atrás en sus demandas.

Tras esa ruptura del diálogo, el Gobierno se propuso avanzar en el Congreso, donde las fuerzas con la oposición están equilibradas, en la tramitación de los proyectos de ley sobre educación y los presupuestos para 2012, que contemplan un aumento del 7,2 % para esa partida.

Pero la oposición de centroizquierda amenazó con bloquear los presupuestos si no se acomete la reforma tributaria que piden los estudiantes para garantizar una educación gratuita que, según los parlamentarios, debería beneficiar a la mayoría de los estudiantes, aunque no a todos.

"Se necesita una reforma tributaria, y quienes hoy día se oponen a la gratuidad es porque (...) para muchos sectores de altos ingresos de este país es mucho más fácil pagar los aranceles (matrículas) a sus hijos en lugar de pagar impuestos", dijo el senador Jaime Quintana, del Partido por la Democracia.

En tanto, el Gobierno y los estudiantes volvieron hoy a acusarse mutuamente de ser intransigentes y radicales.

El portavoz del Ejecutivo, Andrés Chadwick, insistió en que en la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) "existen algunos sectores que son más intransigentes, más duros, y da la impresión (de) que ellos han ido ganando un poco de terreno" en el movimiento.

En entrevista con ADN Radio, el ministro reiteró que el Gobierno está abierto a retomar el diálogo con los estudiantes, pero mientras tanto, intentará avanzar en el Parlamento.

"Junto con mantener siempre las puertas del diálogo abiertas (con el movimiento estudiantil), vamos a buscar ahora los canales a través del Parlamento, iniciar el diálogo con los sectores políticos", apuntó.

En tanto, el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción, Guillermo Petersen, consideró hoy que la intransigencia está en el Gobierno y reiteró que con una reforma tributaria se podría financiar una educación gratuita universal.

El Ejecutivo rechaza dar educación gratis para todos porque considera que con los impuestos de los más pobres no se deben financiar los estudios de los más ricos, y estima además que quien pueda pagar su carrera debe seguir haciéndolo.

"Nosotros en ningún caso queremos perjudicar a los sectores más vulnerables, ya que el estudiantado es parte de ese sector", dijo a Radio Cooperativa el líder estudiantil, quien consideró que la solución para ello es "muy simple: a través de una reforma tributaria".