El carguero Rena que naufragó el miércoles pasado en la costa norte de Nueva Zelanda vertió hoy "importantes" cantidades de combustible al mar a causa de los desperfectos en sus tuberías, informaron fuentes oficiales.

La Autoridad Marítima de Nueva Zelanda (MNZ, siglas en inglés) indicó en un comunicado que el nuevo vertido de combustible es de entre 130 y 350 toneladas.

En un vuelo por la zona, las autoridades señalaron que el carguero sigue intacto sin signos de "deformación" pero que se mueve constantemente debido a las malas condiciones meteorológicas.

"El barco ha sufrido algunos daños debido al movimiento de las corrientes y está perdiendo una cantidad importante de combustible", dijo la MNZ.

Hasta ayer el Rena había vertido unas 20 de sus 1.700 toneladas de combustible después de naufragar en el arrecife de Astrolabe, a unos 12 kilómetros de la costa norte neozelandesa.

La marea negra se dirige hacia la playa de Mt Maunganui -donde ayer se detectaron las primeras bolsas de petróleo al igual que en la isla Matakana- así como al puerto de Tauranga, en la Isla Norte.

Las autoridades también evacuaron hoy a los 24 tripulantes del Rena tras recibir una llamada de auxilio ante el empeoramiento de las condiciones meteorológicas.

Olas de hasta cuatro metros golpean al Rena en una zona con vientos de entre 37 y 47 kilómetros por hora, informó la MNZ que prevé que las condiciones meteorológicas se mantengan durante la semana.

En Mt Maunganui un equipo de un centenar de personas limpia las bolsas de petróleo mientras la barcaza que se utilizaba para extraer el combustible del carguero tuvo que regresar a tierra anoche tras sufrir daños.

Tras visitar la zona el fin de semana el primer ministro de Nueva Zelanda, John Key, pidió responsabilidades por un accidente marítimo en un área marina más que documentada.

A principios de julio, las autoridades de China detectaron 18 fallos en el carguero de bandera liberiana, que tiene 236 metros de eslora y 21 años de antigüedad, y determinó que la mayoría necesitaban atención urgente.

Ese mes, las autoridades australianas también detectaron 17 problemas en el Rena que debían ser resueltas sin falta, pero otra inspección realizada en Nueva Zelanda en septiembre sólo halló oficialmente un problema relacionado a la ejecución del sistema internacional de gestión de seguridad, informó la cadena TVNZ.

El secretario general del Sindicato Marítimo neozelandés, Joe Fleetwood, dijo ayer en cambio que la MNZ había detectado varias deficiencias en el Rena, entre ellas problemas en el mantenimiento y la propulsión del motor principal.