El flamante gobierno civil de Mianmar anunció el martes que va a dejar en libertad a más de 6.300 prisioneros, en una amnistía que se espera ayudará a enmendar el historial de derechos humanos del país y normalizar sus relaciones con occidente.

Se esperaba que muchos de los aproximadamente 2.000 prisioneros políticos del país estarían entre los excarcelados, pero el anuncio de la amnistía en la radio y televisión estatales no dio nombres.

La libertad de los prisioneros políticos era una de las medidas más deseadas como parte de la política de liberalización desde que la dictadura militar de Mianmar entregó el poder en marzo a un gobierno civil respaldado por el ejército.

"Saludamos el anuncio de la amnistía. Es una noticia muy buena y esperamos que muchos prisioneros políticos estén entre los excarcelados", dijo Nyan Win, portavoz de la líder del movimiento pro democracia Aung San Suu Kyi.

El presidente Thein Sein, un ex oficial del ejército que asumió el cargo en marzo, ha iniciado un diálogo con el movimiento encabezado por Suu Kyi y prometido otras reformas que pudieran comenzar a revertir las duras políticas de décadas de dictadura.

El anuncio del martes dijo que 6.359 reclusos serían dejados en libertad a partir del miércoles bajo una amnistía humanitaria firmada por Thein Sein para prisioneros que son viejos, están enfermos o han mostrado "buena conducta moral".

Familiares de los prisioneros políticos se mostraron entusiasmados por el anuncio, pero cautelosos, porque no podían estar seguros de quiénes estarían entre los excarcelados. Thein declaró una amnistía previamente tras asumir la presidencia, pero en aquella ocasión apenas incluyó unas pocas docenas de presos políticos.

La mayoría de los prisioneros políticos, incluyendo muchos miembros de minorías étnicas, son detenidos en instalaciones lejos de Yangón, la principal ciudad del país, en una política aparentemente dirigida a limitar sus contactos con familiares y abogados.

Estados Unidos considera que las elecciones en Mianmar fueron fallidas, pero observa atentamente las tendencias de apertura mostradas por el gobierno civil, dijo el lunes el diplomático estadounidense de mayor rango en Asia.