A cuatro semanas de acampar en el parque Zuccotti rebautizado como la Plaza de la Libertad localizada en pleno distrito financiero de Nueva York, los adherentes al movimiento Ocupar Wall Street suman miles y entre ellos, la presencia de los latinos, es cada vez más notoria.

Latino Voices-Huffington Post entrevistó a tres analistas, un sacerdote y a uno de los manifestantes sobre la presencia de los latinos en las protestas Ocupar Wall Street.

José Fernando López, economista, periodista, Roberto Lovato comentarista para New America Media y cofundador de la organización Presente, Julio César Malone, escritor y analista político, el padre Luis Barrios, pastor Episcopal y profesor de Justicia Criminal en John Jay College y Guillem Álvarez, estudiante de Humanidades de Barcelona, España quien está incorporado como voluntario al movimiento Ocupar Wall Street.

Cada uno ensayó una teoría para explicar el origen Ocupar Wall Street y porqué, la minoría latina fue reaccionando gradualmente a este singular movimiento que propone cambiar el modelo económico y político; que no tiene líderes visibles y donde las decisiones se toman por consenso.

Para José Fernando López, "con el pasar de los días, la extensión del movimiento a otras ciudades del país y la vinculación de algunos sindicatos, la presencia de las minorías en Ocupar Wall Street ha venido en aumento, y si el movimiento se extiende más en el tiempo, esa presencia será cada vez mayor".

López, quien ha alternado su carrera entre la cátedra universitaria y el periodismo, sostiene que son varias las razones que pueden explicar la escasa presencia de hispanos y negros en los orígenes del movimiento y su lenta incorporación posterior.

"Como lo han señalado los expertos, de todas ellas, hay una que me parece que merece un análisis de fondo y es el papel que han jugado las redes sociales, no sólo en Ocupar Wall Street sino en todos los movimientos que le precedieron".

De acuerdo a López, actualmente editor en jefe de la revista Poder, "Facebook y Twitter -para sólo mencionar las dos más importantes- se han convertido en el gran aglutinador de nuestro tiempo. Como lo afirma Grant-Thomas, subdirector del Instituto Kirwan para el estudio de la raza y la etnicidad en la Universidad Estatal de Ohio, en un artículo publicado esta semana en la sección Latino Voices del Huffington Post, la gente de color –y lo mismo se puede decir de los hispanos– usan las redes sociales tanto como los blancos. Pero, por lo general, las usan para interactuar entre ellos mismos".

"La segregación no se reduce a los espacios en donde vive la gente", explica López, "sino que se extiende a la forma en que socializa, y como lo han reseñado todos los medios, Ocupar Wall Street tuvo su origen en círculos de jóvenes blancos. Esa, seguramente, no es la única razón. Pero valdría la pena profundizar en ella para tratar de entender mejor los movimientos sociales de nuestro tiempo".

Agrega López que "lo único que no es válido para explicar la ausencia de hispanos y negros en las primeras etapas del movimiento es que sus motivos no tengan que ver con ellos. Como bien lo establecen las estadísticas, hispanos y negros son las minorías más golpeadas por la pérdida de viviendas y la falta de trabajo en el país".

Julio César Malone, en su análisis de Ocupar Wall Street dice. "el movimiento es extraordinariamente seductor por varias características. Al contrario de las manifestaciones regulares donde la gente sale a las calles, se enfrenta a la policía, tira piedras y luego se van a su casa, ésta no. Se decide quedar y cuestionar la esencia del sistema".

"¿Porqué usted lo tiene todo y nosotros no tenemos nada?", pregunta Malone asumiendo el rol de uno de los manifestantes y se plantea "no nos vamos de aquí hasta que esto no se resuelva. Esta no es una protesta hasta mañana sino hasta cuando sea necesario".

A Juicio de Malone, "lo que tiene de interesante es que es un movimiento horizontal como el que derrocó a Hosni Mubarak en Egipto. Aquí no hay un líder, no hay una cabeza visible, la gente de Ocupar Wall Street está organizada en torno a una idea: Vamos a distribuir esto mejor. Esto no puede seguir así".

"Las marchas sobre Wall Street, son una encrucijada en la que se ha encontrado Occidente que creía que ya no tenía ninguna amenaza porque destruyó el comunismo, pero no es así", asegura Malone.

Según Malone, "estamos ante el resurgimiento del anarquismo y esto hay que resolverlo. Creo que la definición debe venir antes del invierno, porque el movimiento se está expandiendo como el hongo de una explosión nuclear". Malone cree que la proximidad del invierno puede cambiar el curso del movimiento y que ese factor juega a favor de las corporaciones de Wall Street.

"Cuando tienes la naturaleza como aliada, nadie te gana. Esa es la gran apuesta de los bancos de Wall Street, darles largas al asunto para que el invierno los disuelva", afirma Malone y añade, "ellos retornarán en la primavera, porque ya vieron la luz. Reclaman la injusta distribución de la riqueza".

Al analizar la participación de las minorías en el movimiento Ocupar Wall Street Malone dice, "la injusticia en la distribución de la riqueza nos pone a los hispanos y a los negros no en el fondo. En el fondo están los blancos, nosotros estamos varios pisos debajo de eso. En el sótano".

"Nuestra gente tiene dos empleos para sobrevivir. En promedio trabaja 16 horas más cuatro en transporte, suman 20 horas; no le queda energía. ¿Con qué tiempo un latino va a ir a protestar en Wall Street?", pregunta Malone.

"Ese es un lujo de los blancos. La gran mayoría de hispanos pobres no tienen tiempo físico ni humano, no hay forma. El movimiento seguirá creciendo y la participación de los hispanos y negros vendrá en su momento, de eso no cabe la menor duda".

"Los hispanos y negros, estamos en espíritu porque coincidimos exactamente con todas las demandas que se están planteando en Ocupar Wall Street y con el tiempo vamos a decir presente" advierte Malone y reitera, "lo más maravilloso es la organización horizontal del movimiento".

"El líder es muy comprable. Es fácil que un líder se reúna con la gente de las corporaciones, lo corrompan y termine negociando a espaldas del movimiento. Con Ocupar Wall Street no sucederá porque no tendrán forma de negociar con todos los que se han tomado las calles", sentencia finalmente Malone.

De su parte Roberto Lovato, uno de los hispanos más influyentes en el área de las redes sociales a nivel nacional, como activista pro derechos civiles defiende, "los latinos si han estado presentes desde el inicio del movimiento Ocupar Wall Street".

"El movimiento apenas empieza. La mayoría de la población del país todavía no se incorpora, pero crece y va adquiriendo nuevos rasgos. He visto muchos letreros en español diciendo: Ya basta Wall Street. He escuchado a muchos latinos debatiendo el tema en las ciudades donde se ha ido esparciendo el movimiento", afirma Lovato, cofundador de Presente, la organización online que defiende a latinos y tiene sobre los 250.000 miembros.

"Quienes dicen que no hay representación latina, no están escuchando ni sintiendo el momento. Esas personas deberían sumarse en lugar de criticar a estos jóvenes, que se han entregado a montar un movimiento histórico y milenario", reclama Lovato.

"El movimiento acaba de lanzar el periódico Occupy Wall Street Journal en español. Se está adquiriendo conciencia y saben cómo llegar a la comunidad hispana".

Lovato estima que "ahora a nosotros nos corresponde hacer la otra parte. Si el capitalismo de Wall Street es el origen de la destrucción de la calidad vida y el deterioro del planeta, entonces, nos compete incorporarnos a uno de las luchas más importantes de la vida política de Estados Unidos".

"La crisis es más aguda que cualquiera que haya vivido la gente de nuestra generación. La lucha contra Wall Street, es para salvar el planeta, no sólo a los seres humanos. El modelo económico centrado en Wall Street es responsable de la destrucción del mismo planeta", enfatizó Lovato.

Para Lovato, "el modelo del movimiento Ocupar Wall Street se basa primeramente en la Primavera Árabe y el Movimiento de los Indignados en España y Grecia. Estamos frente a una acción global; podemos ver por ejemplo, cómo se fue multiplicando alrededor del mundo y ahora en Estados Unidos".

Anota Lovato, "no vamos a decir que el comunismo es el responsable del cambio climático. Es debido a las corporaciones de Wall Street, que sólo se preocupan de la ganancia de corto plazo, a costa de los trabajadores y de las naciones.

Lovato señala que "ésta es la base espiritual del fenómeno Ocupar Wall Street, el cual creo que, hasta sorprendió a los organizadores. Este movimiento llegará a representar los intereses del 99% de quienes estamos siendo reprimidos, explotados y devastados por el 1% que representa Wall Street", concluyó Lovato.

Para el padre Luis Barrios, el movimiento Ocupar Wall Street, "es la respuesta a la crisis política, económica, social y espiritual. Es verdad que la gente de Wall Street, tiene poder, pero un pueblo organizado, tiene mucho más poder". Barrios dice "con las marchas tenemos que demostrar que podemos devolverles a los ciudadanos la democracia económica, social y política, para que el pueblo tenga acceso a servicios médicos, educativos, de vivienda, trabajo y por supuesto, una reforma de inmigración".

De acuerdo a Barrios, un recurrente en las manifestaciones a favor de los inmigrantes y columnista de El Diario/La Prensa, "los latinos no están participando activamente pero se están sumando y esa es la parte importante.

"Este es un movimiento que tenemos que reconocerlo", puntualiza Barrios, "comenzó entre jóvenes blancos de clase media, pero se fue abriendo -y en eso estamos trabajando- incluyendo más gente de todos los sectores, porque la crisis nos está afectando a todos".

"Lo que hace falta es buscar los puntos que tenemos en común, sean blancos, negros, latinos, con documentos o indocumentados. El dominador común aquí es, que la clase rica dominante nos está explotando; por eso tenemos que cambiar esas condiciones", aseveró Barrios.

Guillem Alvarez en cambio relata su experiencia como miembro activo del movimiento, "vimos que el número de gente de habla hispana se fue incrementando en la ocupación y decidimos crear un grupo para llevar a cabo ciertas tareas como la traducción del periódico, la página web o ir a los barrios de mayoría latina para explicarles lo que está sucediendo", expresa con convicción Guillem.

Guillem agrega, "el movimiento debe incorporar a los latinos como debe incorporar a cualquiera, es algo que no se trata de estadounidenses, ni de gente que pertenece a una ideología política concreta, sino de individuos que se han visto afectados por el sistema o que no están de acuerdo y vienen a protestar. Lo importante es estar aquí y luchar". "Los más afectados en Estados Unidos sin duda son los latinos y afroamericanos y tienen que venir y aportar su granito de arena para ayudar a desarrollar el movimiento", remarca el estudiante.

"Creo que Estados Unidos, en el aspecto de movimientos sociales de este tipo, está un poco atrasado con relación a otros países", observa Guillem y añade, "Ocupar Wall Street, es un evento único, me sorprende y me alegra al mismo tiempo, haber coincidido con el movimiento cuando vine aquí,".

"Es un movimiento que busca grandes cambios. Podría convertirse en una revolución. Puede ser el inicio de una revolución", según Guillem.

"Con el invierno será difícil quedarse acampando que es la esencia del movimiento", acota Guillem, "pero creo que es suficiente con haber estado aquí durante un tiempo y haber tenido una repercusión a nivel mediático y social".

Guillem previene finalmente, "este es un primer paso para seguir luchando. Las metas no se van a conseguir de inmediato, es un proceso largo. Estamos estableciendo ahora las bases; aprendiendo a organizarnos para saber cuál es nuestro objetivo común para luego exigir concretarlo".

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