La puja entre los aspirantes a la candidatura presidencial republicana se está perfilando como una serie de esfuerzos dispersos por desbancar a Mitt Romney por cualquier medio.

Sus rivales cayeron esta semana en el que esencialmente es su terreno y están dispuestos a desafiar al ex gobernador de Massachusetts en su enfoque sobre la economía, el tema central de su campaña, en un debate el martes por la noche.

Pero no es de esperar que las críticas de sus adversarios terminen aquí, debido a que falta ya muy poco para que los primeros votantes emitan sus sufragios en las primarias republicanas.

"Ni siquiera los hombres más ricos pueden pagar para borrar su pasado", dijo la campaña del gobernador de Texas, Rick Perry, en un video que describe a Romney como la inspiración del presidente Barack Obama para una reforma del sistema nacional de salud que detestan los conservadores. Asimismo pone en duda la afirmación de Romney de que es "un empresario conservador".

La representante Michele Bachmann instó el lunes a los votantes conservadores a no apoyar a un candidato que no sea uno de ellos. "No basta apoyar a cualquiera que no sea Barack Obama", dijo durante un acto de su campaña en Nueva Hampshire.

Romney, aspirante a la presidencia por segunda vez, lleva una ventaja cómoda en las encuestas en Nueva Hampshire después de haber erigido una sólida base en el estado. Para desbancarlo, sus adversarios lo han fusilado con críticas sobre la política para el cuidado de la salud, cuestiones culturales y enfoques ecológicos.

El tema anunciado del debate es la economía, pero parece difícil que los candidatos se ciñan a él.