El segundo pase de anotación de Matthew Stafford puso adelante el lunes a Detroit en el tercer cuarto y el acarreo de 88 yardas para touchdown de Jahvid Best en ese mismo período dio a los Lions una amplia ventaja en una victoria de 24-13 sobre los Bears de Chicago.

"Fue electrizante", dijo Stafford. "Nuestros aficionados vinieron y realizaron un trabajo increíble".

Los Lions (5-0) se mantienen invictos luego de cinco partidos por primera vez desde 1956 — un año antes de su último título de NFL.

Sin embargo, Jim Schwartz, entrenador de los Lions, se negó a festejar, señalando que el próximo partido del equipo en casa es el domingo frente a los 49ers de San Francisco.

"Empezaremos a prepararnos para el duelo con San Francisco en aproximadamente hora y media", dijo Schwartz poco después de la medianoche.

Los Bears (2-3), actuales campeones de la División Norte de la Conferencia Nacional, se encuentran en su peor inicio de temporada regular desde 2007. Chicago se encuentra tres juegos por debajo de Detroit y de los campeones defensores del Super Bowl, Green Bay (5-0) en la división.

Por los Lions, Stafford conectó 19 de 26 pases para 219 yardas y dos anotaciones, entre ellas el touchdown de la ventaja con un pase a Brandon Pettigrew de 18 yardas con 9:55 minutos restantes del tercer cuarto. Best superó por más del doble las 163 yardas que con 12 acarreos había logrado en el mejor desempeño previo de su carrera. Johnson terminó con cinco recepciones para 130 yardas y por primera vez esta temporada no anotó dos touchdowns, pero causó efecto en contra de un equipo que tuvo problemas por frenarlo pese a ejercer una doble cobertura.

Detroit y sus aficionados estaban evidentemente encendidos por vivir el primer juego de lunes por la noche de la franquicia en una década.

Los Lions registraron su mayor cantidad de aficionados en el Ford Field y los 67.861 seguidores presentes hicieron el ruido suficiente para ocasionar que los Bears cometieran nueve salidas en falso.

"Enfrentábamos a un público ruidoso, pero eso no es excusa", dijo el entrenador de Chicago, Lovie Smith. "Las faltas de inicio de jugada son letales".

El quarterback de Chicago, Jay Cutler, conectó 28 de sus 38 pases para 249 yardas y una anotación, sin sufrir intercepciones. Fue capturado tres veces y presionado y golpeado muchas más. El running back Matt Forte corrió para 116 yardas en 22 acarreos.