Los inspectores internacionales de la deuda soberana griega concluyeron su examen de las reformas gubernamentales el martes y dijeron que si la eurozona y el FMI aprueban sus conclusiones, Grecia seguramente recibirá el próximo tramo del préstamo de rescate a principios de noviembre.

Los inspectores del FMI, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo dijeron que las metas fiscales griegas fijadas para 2011 "ya no son alcanzables", pero que las medidas adicionales anunciadas para 2012 eran adecuadas.

Añadieron que se necesitarán medidas adicionales para 2013-2014, y que deberían "estar cercadas en el capítulo de los gastos".

Las autoridades griegas "siguen logrando avances importantes, especialmente en lo referente a la consolidación fiscal", dijo la troika en una declaración.

"Para asegurar una nueva reducción del déficit de forma socialmente aceptable y preparar el repunte económico, es esencial que las autoridades pongan mayor énfasis en las reformas estructurales en el sector público y en la economía de forma más general".

Grecia ha dependido desde mayo del 2010 de un plan de rescate de 110.000 millones de euros (150.000 millones de dólares) de otros países de la eurozona y el FMI. Sin el próximo tramo de 8.000 millones de euros, el país no podrá pagar a mediados de noviembre las pensiones y salarios de los funcionarios públicos.

Sumida en una recesión más grave que la pronosticada en un principio, la economía de Grecia no se recuperará sino a partir del 2013, según la troika.

"No hay pruebas aún de una mejora en la confianza inversionista y el consiguiente aumento de las inversiones, debido en parte a que el impulso de las reformas no ha logrado la masa crítica necesaria para comenzar a transformar el clima inversionista", indicó, aunque destacó que hubo un repunte de las exportaciones.

Según los inspectores de la deuda, el gobierno griego ha logrado una "gran reducción" del déficit pese a la recesión. Empero, agregaron, "alcanzar el objetivo fiscal del 2011 no es ya viable, en parte a la nueva contracción del PIB, y debido a la tardanza en la adopción de algunas de las medidas acordadas".

Las medidas adicionales anunciadas recientemente por el gobierno — que incluyen nuevos impuestos y suspensión de empleo de unos 30.000 funcionarios, aunque con sueldo parcial: "deberían ser suficientes para encarrilar nuevamente el programa fiscal y asegurar que se alcanza el objetivo de un déficit de 14.900 millones de euros"

En Viena, el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, advirtió que la crisis de deuda de la eurozona ha alcanzado proporciones sistémicas que amenazan a los bancos y la economía en general.

Trichet dijo que "la crisis ha alcanzado proporciones sistémicas", y se pronunció enérgicamente a favor de vacunar a los bancos del continente con fondos frescos para superar la crisis de deuda soberana.

Como titular de la nueva organización que vigila los riesgos a la eurozona, la Junta Europea de Riesgos Sistémicos, Trichet dijo a una comisión del parlamento europeo en Bruselas que los temores del mercado acerca de la deuda se han extendido a los mercados de capitales del mundo. "El sector bancario en Europa necesita recapitalización, es parte de nuestro mensaje", dijo Trichet.