El nuevo presidente de Guatemala, que será elegido el próximo 6 de noviembre, deberá impulsar acciones contundentes para hacer frente a los grupos internacionales del narcotráfico que amenazan "la frágil democracia" de este país, señaló hoy la organización International Crisis Group (ICG).

El International Crisis Group es una institución independiente fundada en 1995, la cual se dedica a realizar estudios y análisis a nivel mundial para prevenir y resolver conflictos armados.

En el último informe de ICG, presentado hoy de forma simultánea en Guatemala, Colombia y Bélgica, titulado "Guatemala: narcotráfico y violencia", la organización internacional advierte sobre los retos que deberá enfrentar el nuevo Gobierno para detener las acciones de los sangrientos carteles de la droga.

"El ganador de las elecciones presidenciales del próximo mes necesita encontrar los recursos internos y la voluntad política para fortalecer la aplicación de la ley y la justicia, y al mismo tiempo enfrentar las desigualdades endémicas en lo social y lo económico, que son de las más extremas en América Central", señala el informe.

El documento destaca que la sangrienta aparición del cartel mexicano de Los Zetas "es el último capítulo de un ciclo de reiterados fracasos gubernamentales, corrupción masiva y violencia criminal que amenaza la frágil democracia de Guatemala, la puerta de entrada para la mayor parte de las drogas que llegan a los Estados Unidos desde México".

ICG destaca la responsabilidad de los países consumidores de drogas en "proveer asistencia" a Guatemala para hacer frente a esos grupos criminales, pero advierte que "los donantes no pueden rescatar a Guatemala por si solos".

"Los candidatos tienen un discurso duro frente al crimen. Eso está bien para ganar votos. Pero si el país fracasa en su intento por fortalecer las instituciones del Estado de Derecho, cualquier ganancia será ilusoria", señaló Mark Schneider, asesor especial de Crisis Group para América Latina en un comunicado de prensa.

El próximo presidente del país, agregó, "no solo debe perseguir a los jefes individuales del narcotráfico, sino también proporcionar recursos, entrenamiento y protección a la policía, fiscales y jueces, de tal forma que puedan hacer su trabajo y proteger a los ciudadanos".

El general retirado Otto Pérez Molina, del derechista Partido Patriota, y el abogado populista Manuel Baldizón, del partido Líder, se disputarán en una segunda vuelta electoral la presidencia de este país centroamericano, la cual empezarán a ejercer a partir del próximo 14 de enero cuando reciban el poder de manos del actual mandatario, Álvaro Colom.

El informe del ICG indica que la violencia generada en Guatemala por los carteles de la droga "es solo una manifestación de las bandas criminales y organizaciones clandestinas que han dominado por un largo tiempo" a este país donde han "destruido las instituciones".

En algunas regiones, subraya el documento, "los traficantes han llegado a constituirse como autoridades de facto, con negocios legales e ilegales que proporcionan trabajo, seguridad y servicios sociales", sin que las fuerzas de seguridad del Estado hayan logrado revertir esa situación.

A pesar de la difícil situación, precisa el informe, el trabajo que realiza la Fiscal General del país, Claudia Paz y Paz, que "enfrenta agresivamente" la amenaza del crimen organizado, así como el de la activista humanitaria Helen Mack, que dirige una comisión presidencial para reformar la Policía Nacional Civil, son "señales esperanzadoras".

Javier Ciurlizza, director de Crisis Group para América Latina y el Caribe, señaló en el mismo comunicado que para enfrentar a las redes criminales que agobian a Guatemala, "requerirá de una considerable voluntad política por parte de los líderes guatemaltecos y de un apoyo sustancial, moral y financiero, por parte de la comunidad internacional".