La tasa de paro se mantuvo estable en el 8,2 % de la población activa en el conjunto de la OCDE, mientras que el aumento de una décima en España hasta el 21,2 % aumentó la diferencia con la media del mundo desarrollado del que es con ventaja el país con peores cifras.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) destacó al presentar las cifras de agosto que el nivel de paro en sus 34 países miembros se ha mantenido sin cambios en los ocho primeros meses del año y en el caso de la zona euro desde mayo en el 10 %.

En agosto el mayor incremento relativo se produjo en Australia, con un aumento de dos décimas pero hasta una tasa relativamente reducida, del 5,3 %.

Hubo también ascensos de una décima en Canadá (al 7,3 %), Francia (al 9,9 %), Luxemburgo (al 4,9 %), Eslovaquia (al 13,4 %), en Suecia (al 7,4 %) y la ya citada de España.

Y no hay datos recientes de una serie de países entre los que figura Grecia: su última estadística armonizada corresponde a junio con una tasa de paro del 16,7 %.

Por el contrario, se redujo el desempleo durante ese mes en Corea del Sur (dos décimas al 3,1 %), Hungría (tres décimas al 10,3 %) y Japón (cuatro décimas al 4,3 %).

En cuanto a la evolución interanual, la más negativa hasta agosto en términos relativos fue la de Irlanda con una subida del paro de nueve décimas (hasta el 14,6 %), seguida de la de España (ocho décimas al referido 21,2 %) y de la de Eslovenia (cinco décimas al 7,8 %).

Unos 44,3 millones de personas buscaban un empleo en la OCDE en agosto, lo que significa 2,3 millones menos que un año antes, pero todavía 10,4 millones más que en el mismo mes de 2008, antes de que los efectos de la crisis se hicieran notar de lleno en el mercado de trabajo.