Los gobiernos de 21 países han emitido avisos de precaución a sus ciudadanos que viven o tienen pensado viajar a Tailandia por las inundaciones que afectan a gran parte del país, informó hoy el Ministerio de Asuntos Exteriores tailandés.

Los últimos datos oficiales del desastre son 269 muertos, más de tres millones de personas damnificadas y diez provincias en situación crítica.

"El centro, norte y noreste de Tailandia han sufrido en las últimas semanas intensas lluvias que han inundado amplias zonas en 28 provincias, entre ellas Ayutthaya, Sukhothai, Lopburi o Khon Khaen", advierte la embajada española en el país.

"Muchas carreteras están cortadas, y el ferrocarril hacia el norte también está sufriendo importantes interrupciones. Se recomienda aumentar la precaución si se tiene previsto viajar hacia el norte o el noreste", añade la nota oficial.

Estados Unidos, México y Japón son otros de los países que han emitido advertencias.

El Ministerio de Turismo de Tailandia afirmó hoy que las inundaciones no han afectado, por el momento, al sector turístico y aseguró que el aeropuerto internacional de Bangkok, el de Suvarnabhumi, está bien protegido.

En la capital, no era visible esta mañana un descenso del turismo en las zonas de mayor afluencia o en los hoteles, pero si destacaban tiendas que han comenzado a proteger sus entradas con muros de sacos de arena hasta de un metro de altura o que tenían a albañiles levantando paredes de contención.

Ambas cámaras del Parlamento tailandés han cancelado todas las sesiones y reuniones previstas entre el miércoles y el lunes próximo, según anunció a los periodistas el vicepresidente del Congreso de los Diputados, Chareon Chankomol.

Las autoridades, con la primera ministra Yingluck Shinawatra al frente, trataron hoy los preparativos para proteger a la capital del reino del masivo caudal de agua que desciende del norte y que, según los expertos, entrará en Bangkok el fin de semana.

Los trabajos se centraron en trasvasar al río Bang Pakong todo el agua posible de la presa de Pasak, en la zona oriental de Bangkok, y en levantar tres diques para reforzar las barreras en la capital.

El río Chi se ha desbordado en la provincia de Maha Sarakha (noreste), ha anegado 140 kilómetros cuadrados de cultivos, ha dañado 570 piscifactorías y ha dejado desplazadas unas 21.000 personas.

El río Chao Praya, que atraviesa Bangkok, se ha desbordado en la provincia de Pathum Thani (centro) y ha roto los diques construidos en seis tramos.

El jefe del Centro Nacional de Respuesta a las Inundaciones, Pracha Promnok, señaló que estos muros deben ser reparados y reforzados si se quiere proteger la capital.

La provincia de Ayutthaya, a unos cien kilómetros al norte de la capital, se halla completamente anegada.

La presa Bhumibol libera unos 100 millones de metros cúbicos diarios y su director, Boonin Chuenchavalit, señaló que el nivel del caudal de agua ha remitido y volverá a la normalidad si no llueve antes del fin de semana.

Las previsiones meteorológicas prevén, sin embargo, precipitaciones los próximos días.