Un californiano hijo de mexicanos que creció recogiendo verduras con sus padres y más adelante voló sobre los mismos campos como astronauta a bordo de la Estación Espacial Internacional anunció el martes que planea contender para un escaño en el Congreso por el recién formado 10mo distrito del estado.

José Hernández le dijo a un grupo de 75 personas afuera del Ayuntamiento de la ciudad de Modesto que él es prueba de que el sueño americano sigue vivo.

"Yo pasé del arado a las estrellas", dijo Hernández, con su esposa a su lado.

El ex astronauta, que se define a sí mismo como un demócrata moderado, se graduó de ingeniería eléctrica en la Universidad del Pacífico en Stockton y recibió la maestría en la Universidad de California, campus Santa Bárbara. El oriundo del Central Valley, trabajó para el Departamento de Energía en el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore, aprendió a hablar ruso, coordinó los arsenales nucleares ruso y estadounidense, y solicitó 12 veces su ingreso a la escuela de astronautas, antes de ser aceptado.

"Yo he trabajado duramente y no he tomado atajos, y tengo que agradecérselo a este país", dijo Hernández, de 49 años, en declaraciones a The Associated Press antes de su anuncio formal del martes. "Ha sido posible en este país que personas como yo vivan el sueño americano, y eso es lo que yo quiero preservar".

Cuando el programa espacial de la NASA comenzó su transición a la era postransbordador, Hernández se pasó un año trabajando con miembros del Congreso en asuntos de política espacial, en la oficina de asuntos legislativos e intergubernamentales. Fue allí que le picaron las aspiraciones políticas.

"Pude caminar por el Congreso y tener una buena idea de cómo trabajan", dijo. "Llego a esta decisión con los ojos bien abiertos".

Hernández, quien no ha tenido cargos políticos, se enfrentará en las elecciones al congresista republicano Jeff Denham, si ningún otro demócrata se presenta. El registro de votantes en el distrito, que incluye los condados de Stanislaus y San Joaquín, le da a los demócratas una ventaja de 42% a 37%.