El uso futuro del Estadio Olímpico de Londres tendrá que pasar por otro proceso de licitación, luego que el acuerdo para traspasar el recinto al club de fútbol West Ham fue descartado el martes por culpa de conflictos legales.

El gobierno británico tuvo que renunciar a su plan a largo plazo sobre el estadio, cuya construcción costó 760 millones de dólares, en medio de temores de que podría quedarse sin uso durante varios años tras los Juegos Olímpicos de 2012.

La solución transitoria será que el estadio siga como patrimonio público tras los Juegos de 2012 y que sea alquilado, informó el gobierno.

West Ham indicó que volverá a presentar una oferta y podría obtener términos más favorables para el club, que este temporada descendió de la Liga Premier. En vez de un pago inicial de 31 millones de dólares, se pagará una renta menor.

El alcalde de Londres Boris Johnson dijo que "casi seguramente" el estadio será usado por West Ham y que se retendrá la pista de atletismo que Tottenham, el otro club de fútbol que perdió la licitación, quería quitar.

Londres quiere ser ser sede del Mundial de atletismo de 2017.

La puja por el uso del estadio se tornó conflictiva, luego West Ham fue seleccionado en vez de Tottenham en febrero.

"El proceso para vender el estadio se ha complicado. Hemos tomado medidas para poner fin a la parálisis lega que pone en riesto el legado", dijo el ministro de Deportes Hugh Robertson.