Unos 5.000 trabajadores metalúrgicos, la mitad del total de ese sector laboral, entraron el lunes en huelga en reclamo de un nuevo convenio de aumentos salariales, y un dirigente de los empresarios dijo que la medida los tomó por sorpresa.

El secretario general de los trabajadores de la Unión del Metal y Ramas Afines, Marcelo Abdala confirmó a la AP que la "huelga empezó al mediodía y los trabajadores de esas plantas se movilizarán desde allí y sus alrededores y retornarán a las fábricas. Las fábricas serán nuestras base de operaciones", dijo, en lo que se considera una virtual ocupación.

No se informó de inmediato sobre la duración del paro.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Metalúrgicos, Miguel Oliveros, señaló al diario El Observador que el sector empresarial tomó "con sorpresa" la huelga, ya que el sector estaba a punto de alcanzar un acuerdo en el convenio colectivo.

El empresario adelantó que las negociaciones pasan a "foja cero" y cada empresa decidirá cómo maneja las protestas gremiales.

Abdala dijo que el reclamo es por un 3% por encima de los índices de inflación, entre otras reivindicaciones como aumento en la prima por asistencia del 12%, todo lo cual llevaría el salario a unos 14.000 pesos (unos 650 dólares) a las categorías más bajas.

Abdala dijo que las declaraciones de Oliveros sobre que tomaron con sorpresa el comienzo de esta huelga "no es verdad porque yo mismo le informé personalmente la semana pasada que si no llegábamos a un acuerdo íbamos a la huelga. Así que no hubo sorpresa".

"La medida la vemos con sorpresa porque nunca se nos anunció nada, nos enteramos de ella por la prensa", indicó Oliveros, en una discrepancia frontal con el dirigente sindical.

Se desconoce que medida pueden adoptar eventualmente los empresarios del sector ante la virtual ocupación de las fábricas. La dirigencia sindical sostiene que las ocupaciones son una extensión del derecho de huelga, con lo que discrepan los sectores empresariales que sostienen que son ilegales.

El gobierno no ha formulado comentarios sobre esta situación de los metalúrgicos, uno de los sectores privados más inclinados a las medidas de fuerza y ocupación de fábricas, algo que ya han hecho en otras oportunidades.

"Parece que estamos en un manicomio", agregó Oliveros y aseguró que "no es cierto que no haya entendimiento. Acá se ve que hay otros factores que están jugando", pero no los identificó.

Este gremio tiene unos 10.000 obreros en todo el país.