La primera ministra de Eslovaquia aumentó el martes el riesgo previo a una crucial votación para ampliar el fondo de rescate para Europa, al ligarlo a un voto de confianza en su gobierno.

Previo a las negociaciones con los socios de su coalición, Iveta Radicova confirmó que su alianza de cuatro partidos no aceptó el acuerdo y agregó que la votación que se iba a producir poco después en el Parlamento "estará ligada con un voto de confianza en este gobierno".

Esto sugiere que su gobierno caerá si la votación no tiene éxito, aunque no necesariamente significa que habrá elecciones anticipadas bajo los términos de la Constitución eslovaca.

El lunes, su coalición de cuatro partidos — la cual se reunió por tres horas — no logró ponerse de acuerdo sobre una solución negociada.

Las 17 naciones que usan el euro deben aprobar la expansión de poderes del fondo de rescate diseñado para apuntalar las defensas de Europa contra la crisis de deuda, la cual ya ha provocado el rescate financiero de tres países y tiene a Grecia al borde de la cesación de pagos.

Los analistas han advertido que un voto eslovaco en contra de la reestructuración del fondo enviaría una señal negativa a los ya nerviosos mercados financieros.

Dieciséis naciones ya han aprobado el paquete de medidas acordado por líderes de la zona euro durante una reunión especial efectuada en julio. El Parlamento del pequeño país de Malta votó el lunes en favor de la medida, por lo que Eslovaquia es el único obstáculo.

Eslovaquia, una nación de 5,5 millones de habitantes, contribuiría con cerca del 1% del fondo, o 7.700 millones de euros.

El resultado de esa votación es incierto porque un miembro menor de la coalición gobernante se opone a reformar el fondo.

El presidente del partido, Richard Sulik, dijo en entrevista reciente con la AP que el fondo ampliado es "un camino al infierno" y el lunes prometió bloquearlo.