Un ataque incendiario fue frustrado el lunes de último momento en una concurrida estación central del tren en Berlín gracias a que empleados descubrieron un artefacto explosivo, dijo la Policía.

Los expertos retiraron siete botellas juntas que contenían un líquido inflamable y estaban conectadas a un detonador, dijo la portavoz de la Policía Federal, Nadine Marschner.

Los empleados ferroviarios alertaron al mediodía a las autoridades después de que advirtieran la presencia de los objetos sospechosos en el extremo norte de uno de los túneles de la estación, a unos 90 metros (100 yardas) de los andenes, agregó.

Otro ataque incendiario, que sí se concretó, tuvo lugar antes en el oeste de Berlín cerca de una ruta de alta velocidad que enlaza con Hamburgo. El estallido ocurrió en el tiro de una empresa de servicio público y causó escasos daños pero paralizó temporalmente el tránsito de los trenes.

Según el tabloide Bild, un grupo izquierdista autodenominado "Iniciativa de la Comisión de Recepción Hekla para más Erupciones en la Sociedad" — al parecer en alusión al volcán Hekla de Islandia — se atribuyó la responsabilidad del atentado en una carta.

El grupo dijo en una carta que sus acciones eran en protesta por la participación militar de Alemania en Afganistán.

"Esta mañana lentificaremos la capital por su papel de factor global en las exportaciones de armas", dijo el grupo en su mensaje difundido por Bild.

Los atentados tenían como objetivo causar parálisis pero no lesionar a personas, afirmo el grupo en su mensaje.

Marschner no comentó de inmediato sobre los posibles móviles de los atentados y dijo que desconocía el mensaje difundido por Bild.