Decenas de miles de egipcios lanzaron consignas el martes contra del gobierno militar de Egipto durante el cortejo fúnebre de 17 manifestantes cristianos asesinados en una protesta en El Cairo.

Los asistentes abarrotaron la catedral copta de El Cairo desde el lunes por la noche, ocupando los vestíbulos y pasillos durante las oraciones que encabezaron los ayudantes del papa de Alejandría, Shenouda III.

Consignas de "abajo la junta militar" interrumpieron las oraciones mientras muchos acusaron al gobierno militar de ser el principal responsable de la violencia del lunes que causó 26 muertos y más de 500 heridos.

"El pueblo quiere derrocar al Mariscal", entonaron los asistentes en alusión al mariscal Hussein Tantawi, director de la junta militar que se hizo cargo del poder el 11 de febrero tras el derrocamiento del presidente Hosni Mubarak en un alzamiento popular.

Los manifestantes asesinados participaban en una marcha rumbo a las instalaciones de la televisora estatal en El Cairo cuando fueron atacados. Informaciones del forense indicaron que muchas de las muertes fueron causadas por vehículos blindados que arrollaron a los manifestantes, o los balearon.

Por otra parte, los militares advirtieron que reprimirán con mano dura las próximas protestas.

En una declaración, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas dijo que adoptará las "precauciones necesarias para estabilizar la seguridad" y usar todo el peso de la ley en el enjuiciamiento de las personas que participen en la violencia, ya sea físicamente o por incitación.

Tras el servicio religioso, un reducido grupo se dirigió a la Plaza Tahrir de El Cairo acompañando el cadáver de Mena Danial, uno de los activistas asesinados el domingo. Los amigos de Danial dijo que le hubiese gustado tener su funeral en la Plaza Tahrir, el epicentro del levantamiento del 25 de enero que derrocó a Mubarak.