Tengo un vicio que comparto con millones de ciudadanos del mundo, que es el de navegar por Internet, en mi caso es para recorrer bibliotecas virtuales en varios países del mundo, eso me lleva a encontrar trabajos literarios que me sorprenden y me instruyen.

En la Biblioteca Virtual Cervantes, con base en España, encontré un Portal de literatura Chicana, esto me sorprendió positivamente, ya que la idea que tenemos de los chicanos (personas americanas de padres o abuelos mexicanos) es la deformación que nos dan los medios de comunicación, tanto americanos como mexicanos. A tal punto que muchos chicanos reniegan de su condición y pretenden ser "únicamente" americanos, olvidando sus raíces y su idioma, o "únicamente" mexicanos olvidando su educación.

Cuando leí el trabajo de Justo S. Alarcón, comprendí la problemática chicana, proveniente de la esplendorosa cultura Azteca que "debió aceptar" a otra importante cultura como la española, y luego mezclarse con la cultura anglosajona del norte. Todo esto provoco un shock intelectual que costo un alto precio generacional.

Gracias a Dios hoy los chicanos son una importante columna que sostiene a los Estados Unidos, son profesionales destacados, son empresarios y dirigentes, forman parte del gobierno estatal y federal. Y fundamentalmente no olvidaron sus raíces.

El extracto que sigue es parte de la presentación del Portal de Cultura Chicana que pueden encontrar en www.cervantesvirtual.com/portal/Lchicana, firmado por Justo S. Alarcón

"...Lo primero que hay que exponer es el término chicano. Hay dos o tres teorías que tratan, a su manera cada una, de explicar su etimología. Presentamos la más clara. Se trata de una derivación o desinencia del término mexicano. De la voz mexicano se derivó xicano y, como la pronunciación de la x a veces cambia a ch, se obtiene, como resultado, la de chicano, aunque otros prefieren xicano. Naturalmente, tenemos la versión femenina del dicho término: chicana o xicana.

Este término, en su larga existencia, tuvo varios significados. Desde antiguo, y considerado desde el punto de vista sociológico, poseía un significado un tanto peyorativo o despectivo, equivalente a muchacho "callejero", "maleducado", "pillo", "pícaro", etcétera. Pero, a partir del conocido Movimiento Chicano (1965 a 1979, años explosivos en la lucha por los derechos civiles y humanos en este país), adquirió una connotación de tintes políticos muy clara. Como resultado de esta lucha, se abrieron muchas puertas en la sociedad dominante (anglosajona), entre ellas, las de las escuelas y universidades. El término chicano fue adquiriendo así un valor semántico de mayor prestigio, porque se llegaron a crear, incluso, departamentos de Estudios Chicanos en muchas universidades estadounidenses. Hoy en día se han diversificado para incluir en ellos Estudios de la Mujer Chicana.

A modo de definición, puede decirse ya, brevemente, que chicana o chicano es aquel residente o ciudadano estadounidense de ascendencia mexicana. Para los que conocen a este pueblo o han oído hablar de él, se sabe que, dentro de su país de adopción, naturalización o nacimiento (EE. UU.), la chicana o el chicano nunca han sido considerados como ciudadanos legítimos. Los chicanos han sido relegados a "ciudadanos de segunda o tercera clase". Por otra parte, cuando un estadounidense de descendencia mexicana (chicano o chicana) va a México, lo reciben como un personaje algo extraño (le llaman un poco despectivamente: pocho o pocha). O sea, que de cualquier forma, las lleva de perder porque, de un lado de la Frontera, no lo aceptan como verdadero American, o americano, y, del otro, tampoco lo aceptan como verdadero mexicano. La solución para este grupo fue la de adoptar para sí mismo ese término de chicano o chicana, pero reforzado ahora con el significado de protesta social y de proclamación de sus derechos civiles.

Teniendo en cuenta las dos coordenadas de espacio (geografía) y de tiempo (historia), la realidad chicana adquiere dimensiones incalculables. Geográficamente, el chicano y la chicana se identifican fácilmente con la región del Suroeste, que hoy pertenece a Estados Unidos, y que el chicano denomina Aztlán -región mítico-histórica, de donde se cree que procedieron los aztecas, fundadores de Tenochtitlán-. Hoy día, sin embargo, se encuentran chicanos y chicanas en todos o casi todos los estados de la Unión Norteamericana, inclusive en lugares tan dispares como Chicago, Nueva York, Atlanta y el Yakima Valley. Un dato interesante es el hecho de que a partir de 2003 la minoría demográfico-racial chicano-hispana sobrepasó al otro gran grupo minoritario estadounidense, que es el afro-norteamericano o negro. Por otra parte, el grupo hispano-estadounidense compuesto de chicanos, newyorkriqueños, cubano-norteamericanos, salvador-americanos y otros, si queremos presentarlo como grupo dentro de "un país", viene a formar, después de México, el país más numeroso del mundo hispano con una población de cuarenta millones.

Históricamente, la situación es un poco más complicada, pues algunos quieren fijar la fecha a partir de 1848, año en que Estados Unidos adquirió el territorio del Suroeste que perteneció antes a la Corona de España (1513-1821) y, después, a México (1821-1848). Entonces el grupo llamado chicano vendría a ser el producto de una guerra y decisión política arbitraria. Hay otros que extienden este período histórico a 1513, año en que el primer explorador español, don Juan Ponce de León, descubrió La Florida. Otros van más lejos, basados en que la historia cultural del chicano se entronca en el México precortesiano (1100-1521), es decir, en los diversos pueblos, reinos e imperios que existieron en Mesoamérica. Sea lo que fuere, la historia del chicano -relegada durante casi doscientos años al olvido por razones socio-políticas- es muy rica, y hoy se está re-descubriendo y reconociendo como un capítulo olvidado, pero esencial, en la historia de este país..."

Como ven este tema da para seguir investigando, y prometo hacerlo, por lo pronto les pido a todos los chicanos que no renieguen de sus ancestros, que enseñen a sus hijos el español como lengua madre y no olviden la importante y hermosa cultura azteca.

Cesar Leo MarcusCesar Leo Marcus, nació en Buenos Aires, Argentina, en 1951. Realizó estudios sobre periodismo, logística, energías renovables, literatura, economía y sociología, en Sudamérica y Europa.

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