Ofrecer funerales gratuitos a gente que done riñones, hígado y otros órganos podría ayudar a impulsar las tasas de donación, afirmó un influyente grupo británico de ética médica.

En una serie de recomendaciones publicadas el lunes, el Consejo Nuffield listó varias formas de alentar a la gente a donar más partes de su cuerpo, incluidos órganos, sangre, óvulos y esperma.

El grupo sugirió que el sistema de salud británico ponga a prueba la idea de pagar los funerales de personas que se inscriban en el registro nacional de donación de órganos y mueran después de donar algún tejido. Los funerales gratuitos no estarían disponibles para donadores en vida, como la gente que voluntariamente dona un riñón, médula ósea o hígado.

"Hemos descartado proporcionar a la gente un incentivo financiero directo para donar", señaló Keith Rigg, un cirujano de trasplantes del Hospital de la Universidad de Nottingham y autor del reporte.

Rigg dijo el lunes a reporteros que la idea el funeral gratuito no beneficiaría al donador, sino que podría ofrecer a los familiares sobrevivientes ayuda en un momento difícil. Indicó que es similar a lo que se hace en las escuelas de Medicina, las cuales a menudo cubren los gastos funerarios o de cremación de gente que dona sus cuerpos para clases de anatomía u otras.

Aunque hay en Gran Bretaña 18 millones de personas inscritas como donadores de órganos, sólo aproximadamente 1.000 personas por año lo realizan realmente, en su mayoría porque pocos fallecen en circunstancias que permiten que sean donados sus órganos. El Reino Unido tiene una de las tasas de donación de órganos más bajas en Europa y está a la mitad de la de Estados Unidos.

Rigg dijo que la propuesta de pago de funerales debería probarse primero para ver si podría incrementar realmente las tasas de donación de órganos, y agregó que los expertos no han establecido una cantidad límite de dinero que recibirían los familiares para pagar los gastos funerarios.

Otros expertos no están seguros de que funcione.

"Asociar funerales gratuitos con donación de órganos es una recompensa extraña", dijo Art Caplan, director del Centro de Bioética de la Universidad de Pensilvania. "Recuerda a la gente cómo es que llegan a convertirse en donadores de órganos, y podría ponerlos nerviosos", señaló.

Caplan dijo que educar a la gente sobre la necesidad de la donación de órganos sería una mejor manera de convencer a más gente de donar.

John Harris, un profesor de bioética de la Universidad de Manchester, describió los funerales gratuitos como una oferta "macabra" y añadió que más gente firmaría para convertirse en donadora si se ofrecieran incentivos más directos, como dinero en efectivo.

"No deberíamos obsesionarnos con la idea de que altruismo y recompensa son mutuamente excluyentes", subrayó. "No está mal tratar de influenciar a la gente para que haga algo bueno", afirmó.

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En internet:

www.nuffieldbioethics.org