La relatora especial de la ONU sobre la violencia contra la mujer, Rashida Majoo, dijo hoy a la Asamblea General del organismo que ese es un problema "omnipresente, extendido e inaceptable", y recordó a los Estados su obligación de cumplir la legislación internacional y proteger a las mujeres.

Majoo subrayó en su informe a la Asamblea que ya sea en tiempos de paz o de conflicto, las distintas formas de violencia contra la mujer son a la vez causa y consecuencia de la discriminación, la desigualdad y la opresión.

"La lucha por los derechos humanos de la mujer permanece como un desafío colectivo en el que se debe adoptar una acción también colectiva que garantice su completo disfrute por cada mujer y niña en el mundo", afirmó.

La experta reiteró su llamamiento a todos los Estados para la prevención de los actos de violencia contra la mujer, investigando y castigando a los autores, protegiendo a la mujer contra esa violencia y suministrando remedios y reparaciones a las víctimas.

Por su parte, la presidenta del Comité de la ONU para la Eliminación de todas las formas de violencia contra la Mujer (CEDAW, por su sigla en inglés), Silvia Pimentel, destacó que se han hecho algunos progresos en la promoción y respeto de los derechos de la mujer, pero también que son insuficientes.

"Muchos Estados revocan la legislación discriminatoria y ponen en marcha leyes de igualdad, pero todavía quedan muchos desafíos con respecto a su entrada en vigor", dijo Pimentel durante una conferencia de prensa en Naciones Unidas.

Asimismo, destacó el aumento de la participación de las mujeres en política, así como en las instituciones educativas y en cuanto acceso al empleo, incluso en profesiones que tradicionalmente son ocupadas por hombres, pero destacó el problema de los salarios.

"Igual pago por igual trabajo sigue siendo un objetivo difícil de alcanzar para las mujeres trabajadoras en comparación con los hombres", señaló.

Pimentel destacó también entre los desafíos a superar el lograr que mejore la representación femenina en los puestos de toma de decisiones en los sectores público y privado.

Agregó que según datos de la ONU, la media es que solo una de cada seis integrantes de un gabinete ministerial son mujeres y que solo 30 entre las 500 mayores empresas del mundo tienen a la cabeza una ejecutiva.

También se refirió a que la "violencia contra las mujeres, en particular la violencia sexual, existe y se incrementa en muchas partes del mundo", al tiempo que pidió la erradicación de prácticas como la mutilación genital femenina y reducir el impacto de los conflictos entre mujeres y niñas.