La Cámara Española de Comercio, Industria y Turismo de la República Dominicana expresó hoy su sorpresa ante recientes decisiones gubernamentales como el aumento del impuesto sobre la renta del 25 al 29 por ciento y la imposición del pago de un uno por ciento sobre los activos financieros.

El presidente de la Cámara, José Antonio Álvarez, mencionó estas decisiones en una carta publicada en el último número de la revista de la institución.

A estas resoluciones añade el "reciente conflicto entre la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) y el sector hotelero sobre el Acuerdo de Precios Anticipados", que ha creado "especial crispación entre los inversores españoles de dicho sector".

El 70 por ciento de los hoteles de la República Dominicana son de capital español, lo que convierte a España en el primer inversor en el sector turístico.

Álvarez se pregunta "cómo se puede promover el aparato productivo cuando los gastos operacionales suben como consecuencia del reciente incremento salarial, el encarecimiento de los combustibles y la factura eléctrica y, para rematar, se acrecienta la presión fiscal".

En su opinión, "se hace difícil" ver cómo las grandes potencias toman medidas para limitar el gasto y recuperar el bienestar por medio de la mejora de la situación económica mientras "la Administración Pública de la República Dominicana da las espaldas al mundo y evita comprometerse a reducir el gasto" o hacer más eficiente el funcionamiento de la Administración.

Los directivos de la institución cameral española han trasladado estas "inquietudes" al candidato del opositor Partido Revolucionario Dominicano (PRD) a la Presidencia del país en las elecciones de mayo de 2012 y expresidente, Hipólito Mejía y tienen previsto hacer lo mismo con el candidato del oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Danilo Medina.

Con ello pretenden alertar a ambos candidatos sobre "las problemáticas de los más de 400 socios" de su institución. "Buscamos promover el intercambio comercial y atraer inversiones, no atemorizarlas o espantarlas", señala Álvarez en su carta.