El turismo mundial crecerá de forma sostenida en las dos próximas décadas, hasta alcanzar los 1.800 millones de turistas en 2030, lo que supone casi duplicar la actual cifra de 940 millones, según un informe de la Organización Mundial del Turismo (OMT).

El estudio "El turismo hacia 2030", presentado en la XIX Asamblea General de la OMT, que se celebra hasta el próximo viernes en la ciudad coreana de Gyeongju, indica que la barrera de 1.000 millones de turistas anuales quedará superada en 2012, así como los 1.400 millones en 2020, y los 1.500 millones, en 2023.

La OMT ha revisado ligeramente a la baja sus previsiones, que apuntaban lograr 1.600 millones de turistas en 2020, aunque las nuevas cifras indican que entre 2010 y 2030 cada año habrá 43 millones de turistas más, frente a los 28 millones de los últimos quince años.

Los mayores flujos tendrán como destino las economías emergentes, que elevarán su cuota al 58 % frente al 30 % en 1980, y contribuirán con unos 30 millones de turistas más al año, mientras que las avanzadas lo harán con unos 14 millones.

Europa y América irán perdiendo cuota de mercado en favor de Asia y Pacífico, pasando del 51 % actual al 41 %, y del 16 % al 14 %, respectivamente.

Asia y Pacífico avanzará del 22 % al 30 %, mientras que Oriente Medio y África ganarán dos puntos porcentuales cada una, hasta el 8 % y el 7 %, debido a una desaceleración de Norteamérica (un 1,7 %), además del norte y oeste europeo.

En 2030, de las 17 subregiones turísticas existentes, las del norte y este asiático serán las más visitadas, con 293 millones de turistas (el 16 % del total), sobrepasando a Europa del sur, que con 264 millones reducirá su cuota del 18 % al 15 %.

En cuanto a los mercados emisores del turismo, Europa continuará siendo líder, con 832 millones de turistas, seguida de Asia y Pacífico, con 581 millones; las Américas, con 264 millones; África, con 90 millones, y Oriente Medio, con 81 millones.

Los resultados del estudio, que parte de la previsión anterior de la OMT "Turismo: Panorama 2020", son ligeramente más modestos que el pronóstico de este último, debido a una ralentización en el ritmo de crecimiento anual hasta el 3,3 % durante 2010-2030, frente al 3,9 % registrado entre 1995 y 2010.

Habrá una reducción gradual desde un avance del 3,8 % de 2011 hasta el 2,5 % en 2030, como consecuencia de unos volúmenes de partida más altos, un menor crecimiento del PIB y un giro hacia un incremento de los costes del transporte aéreo, tras medio siglo de descensos.

Los costes del transporte y sobre todo del aéreo, que será utilizado en un 51 % de desplazamientos, es uno de los factores que pueden variar la evolución del turismo, aunque el más determinante será la marcha de la recuperación de la crisis económica de 2008-2009.

Si esta recuperación es del 2,8 % en lugar del 4 %, el número de turistas sería de 1.400 millones en 2030, un 22 % inferior al previsto.

Este sería el primer escenario a tener en cuenta, mientras que los dos siguientes que contempla el estudio se refieren a los costes del transporte tanto aéreo como terrestre, y si éstos aumentan un 2,1 % en lugar del 1,4 %, habrá un 8 % de turistas menos, unos 1.660 millones.

En cambio, si finalmente los costes continúan bajando, a un ritmo anual del 0,9 %, se llegaría en 2030 a los 2.000 millones de turistas, un 11 % más de lo previsto.