Argentina debería dar prioridad a frenar la fuga de capitales, que este año llegará a unos 22.000 millones de dólares en un contexto internacional "cada vez más adverso", según un informe de la consultora Ecolatina difundido hoy.

"El escenario mundial es malo y si la salida de capitales se mantiene en los actuales niveles es muy probable que la actividad se desacelere abruptamente", apunta la consultora argentina.

Destacó además que el freno a la salida de capitales "permitiría aliviar significativamente los efectos del peor escenario" internacional, en referencia a la posibilidad de que Estados Unidos o Europa entren en recesión.

"Por caso, una caída de las exportaciones (argentinas) similar a la de 2009 (de 14.000 millones de dólares) se compensaría en buena medida si la fuga, por ejemplo, se reduce a la mitad", aseguró.

Además, destacó que para 2012 se prevén menores superávit de las cuentas del Tesoro así como del comercio exterior, lo que debilita la balanza de pagos argentina.

En las últimas semanas, el Banco Central argentino ha debido salir a vender dólares para evitar su apreciación y sostener el tipo de cambio en torno de los 4,24 pesos por dólar, unas operaciones que no han causado mayor impacto en sus reservas (unos 48.230 millones de dólares).

Ecolatina es dirigida por Marco Lavagna, hijo del exministro de Economía Roberto Lavagna, artífice del plan que sacó a Argentina de la severa crisis de 2002 e integrante de sectores peronistas contrarios al oficialismo.

"Un recrudecimiento de la crisis mundial impactaría sobre nuestro país por tres vías: menor demanda de nuestros productos, caídas de precios de materias primas y mayores dificultades para acceder a la financiación externa, tanto para el Gobierno como para los privados", advirtió Ecolatina.

"Puede verse que ante un contexto mundial cada vez más adverso, reducir la fuga de capitales no sólo es el mayor desafío de la economía sino también la mayor fuente de financiación potencial", remarcó.

El Gobierno de Cristina Fernández, también peronista y favorita en las elecciones del 23 de octubre, en las que buscará la reelección, sostiene que el país podrá sobrellevar impactos negativos de la crisis gracias a la solvencia de sus cuentas fiscales y su bajo nivel de endeudamiento.

También esgrime como baza el comercio con Brasil y otros países de la región si hay una caída de las exportaciones a otros mercados.