Un amplio respaldo a las demandas de reformas a la educación que tiene semiparalizadas a universidades y establecimientos secundarios desde hace casi cinco meses registró una consulta popular en la que participó más de un millón de personas, según sus convocantes.

El resultado final del plebiscito, como lo denominó a la consulta el Colegio de Profesores, será entregado este martes, tras computar alrededor de 3.000 mesas de votación instaladas en todo el país y que funcionaron viernes y sábado. La votación fue extendida hasta el domingo para quienes podían hacerlo por internet.

Jaime Gajardo, presidente del organismo gremial, que participa junto a estudiantes secundarios y universitarios en el movimiento por las reformas, había señalado que el recuento que se tenía hasta el domingo era de más de un millón de votantes y que escrutados el 57% de los votos emitidos el 95,5% había respondido afirmativamente a las demandas de cambios en la educación y a la desmunicipalización o término de la dependencia de los colegios básicos y medios de las municipalidades del país.

Gajardo dijo que el resultado será entregado al presidente Sebastián Piñera.

El gobierno, sin embargo, se anticipó a los resultados de la consulta y desvirtuó sus efectos, según declaraciones del ministro secretario general y portavoz oficial, Andrés Chadwick.

El vocero también desacreditó a los dirigentes estudiantiles al acusar a los sectores más radicales de apoderarse del movimiento.

Junto con anunciar movilizaciones para el 18 y 19 de este mes, los dirigentes de las 25 principales universidades del país acordaron el fin de semana no iniciar el segundo semestre de actividades académicas y emplazar al Congreso, donde el gobierno promoverá algunas iniciativas como mayores aportes, más becas y menores a los créditos para financiar estudios, para que ese poder acoja sus demandas.

Piñera, quien en Naciones Unidas calificó a la acción estudiantil de reformas en la educación como "un movimiento hermoso", se ha negado a aceptar la gratuidad en la educación, como plantean los estudiantes. Tampoco ha accedido a terminar con el lucro en establecimientos que reciben aportes estatales.

El mandatario instó el domingo desde una de sus residencias de descanso en un balneario lacustre a los estudiantes a volver a la mesa de diálogo, pese a que su ministro de Educación, Felipe Bulnes, anticipó que no habrá nueva propuesta. Los estudiantes se retiraron el miércoles de la primera reunión efectiva de diálogo con el gobierno al insistir el ministro en rechazar la demanda de avanzar a la gratuidad en la enseñanza.

Piñera, quien tiene una aprobación a su gestión que es doblada por la desaprobación según recientes encuestas, ha enfrentado 37 masivas protestas estudiantiles desde que se iniciaron hace casi cinco meses, las mayores desde la restauración de la democracia en 1990. Pero el mandatario derechista no ha cedido en sus posiciones y radicalizó también su posición al anunciar el envío al Congreso de un proyecto que sanciona hasta con 3 años de cárcel a estudiantes que participen en ocupaciones de colegios.

En la oposición política al gobierno, algunos de sus representantes amenazaron el lunes con bloquear en el Senado, donde cuentan con mayoría, la aprobación al presupuesto de la nación si las autoridades no dialogan con los estudiantes.