El poder del bateo y la magia del pitcheo dominicano que aportaron el jardinero Nelson Cruz junto a los lanzadores Alexi Ogando y Neftalí Feliz fueron la clave del juego de los Vigilantes de Texas que ganaron por 3-2 a los Tigres de Detroit en el primer partido de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

Antes del primer juego, Cruz había conectado un solo hit en la fase final, algo que sorprendió al propio toletero dominicano y sus compañeros.

Pero iba a hacer acto de presencia cuando más lo necesitó su equipo y después de fallar con elevado al jardín izquierdo en su primer turno ante el abridor estelar de los Tigres, Justin Verlander, en el segundo episodio, volvió a pararse en el plato en el cuarto.

Esta vez no se equivocó, soltó un gran bambinazo por encima de la verja del bosque izquierdo ante los envíos de Verlander, que iba a permitir a los Vigilantes ponerse con una ventaja parcial de 3-0, que iba a ser decisiva.

Cruz dijo mostrarse muy contento por la manera como le habían salido las cosas en el partido y sobre todo que ayudó a la causa del equipo para conseguir la importante victoria.

El jardinero dominicano reiteró que siempre tiene como objetivo y deseo el salir al diamante y contribuir a la causa del equipo, algo que logró plenamente en el primer partido.

Ya recuperado de las lesiones de este año, Cruz parece estar listo para entrar en una de esas buenas rachas por las que se ha caracterizado en las últimas temporadas y que podría ser todavía más beneficioso para los Vigilantes en la serie que van a disputar al mejor de siete partidos para definir el banderín del Joven Circuito.

Cruz reitero que había hecho buenos contactos con la pelota en los últimos partidos y estaba convencido que iba a hacer todavía mejor las cosas.

El piloto de los Vigilantes, Ron Washington, reconoció que Cruz es el pelotero que puede no sólo pegar de jonrón sino también sencillos y eso es lo importante y que significa que está de vuelta.

"Ciertamente necesitamos lo que nos brindó esta noche. Necesitábamos ese gran jonrón frente a Verlander", admitió Washington porque iba a ser la ayuda justa que necesitaban Ogando y Feliz para completar el protagonismo triunfal de los peloteros dominicanos al cerrarle la puerta de las carreras a los Tigres.

De repente, Ogando ha surgido como la nueva arma monticular de los Vigilantes, en la que confía plenamente Washington de cara a luchar por revalidar el banderín de la Americana.

Después de dos fatídicos retrasos por lluvia, Ogando (1-0) tiró dos ceros dominantes para adjudicarse la victoria al no permitir imparables, dar una base por bolas y abanicó a tres bateadores rivales con una recta de humo intocable.

Desde el final de la temporada regular, Washington mandó a Ogando al "bullpen", a pesar de haberse pasado la mayoría de la competición como abridor y ganar nada menos que 13 juegos.

Pero ahora, el valor del quisqueyano se ha visto claramente en el relevo, incluso por encima de adquisiciones de alto perfil como Mike Adams, que también salió para sacar el último "out" del octavo episodio, y Koji Uehara.

Washington reconoció que haber hecho esa decisión había sido la acertada por la manera como está respondiendo Ogando cuando sólo tiene que lanzar varios episodio intermedios, como sucedió en el duelo ante los Tigres.

Ogando lanzó una recta con velocidad por encima de las 95 millas por hora (153 kilómetros), además su slider y sínker, también lo tuvo en su repertorio para dominar por completo al poder ofensivo de los Tigres.

Con Ogando de vuelta en el cuerpo de relevistas, el pitcheo de Texas se ve aun más formidable, al poder "acortar" el juego a cinco o seis entradas para el abridor.

El propio Ogando reconoció al concluir el partido que el "bullpen" se había convertido en una pieza clave y eso era algo de gran ayuda para el equipo.

La guinda la iba a poner también su compatriota el cerrador estelar Feliz, al que le dejo preparado el escenario perfecto del noveno episodio y pudiese asegurar el triunfo con el salvamento correspondiente.

Feliz, que lanzó el noveno episodio en blanco, para su cuarto salvamento de la fase final, reconoció que el gran mérito fue de Ogando, al que definió como un "tremendo pitcher".

El taponero dominicano dijo que salir el montículo con la ventaja en la pizarra y además teniendo al rival "frustrado" por no haber hecho contacto con la pelota ayuda en gran manera a hacer el trabajo del salvamento, que llegó, como ya es habitual, cuando está Feliz en el montículo , a ritmo de merengue, rápido.