Extravagante y radical pero, a la vez, obsesionada con la opinión del mundo, Maria Callas, la soprano que más vende en el mundo aunque nadie menor de 40 años la haya visto jamás en una ópera, vuelve para plantar batalla 34 años después de muerta con el recopilatorio "The Callas Effect".

Emi Classics acaba de lanzar un "pack" que reúne dos CD con sus más elegantes y personales interpretaciones de cerca de 30 óperas, con emblemas como "O mio babbino caro", "Vissi d'arte" o "Casta diva", un DVD con nuevas imágenes y testimonios en torno a su vida, además de un libro, ilustrado con fotografías.

El impacto de la Callas (Nueva York, 1923-París, 1977) en la ópera, tanto en su forma artística como la percepción fuera de ella, alcanzó un nivel que, 65 años después de su debut italiano, sigue creciendo.

Considerada como la más grande cantante de ópera de todos los tiempos, Maria Callas, la diva por excelencia, el último icono del bel canto, es no solo la soprano que más discos vende en el mundo sino también el artista EMI Classic más vendedor de todos los tiempos.

La Callas ha fascinado a generaciones de aficionados a la ópera que la conocieron pero también muchas otras que jamás la oyeron en directo, ya que la última vez que se subió a un escenario, en Saporo junto a Giuseppe Di Stefano, fue en 1974.

Pero lo más sorprendente es que ese efecto lo ha producido y produce también en quienes jamás han escuchado ópera ni tienen el menor interés en la música clásica.

El "gancho" era, como señala Ira Siff en el libro, su historia de "cenicienta", un "patazo feo" y desgarbado que se transformó en un cisne cortejado por uno de los hombres más ricos del mundo, Aristóteles Onassis, para ser luego desechada, como un pañuelo de papel usado, y sustituida por otra mujer aún más célebre.

"Como mujer emergió tras la guerra como una criatura contemporánea, una diva que se dejaba ver viajando de un lado para otro, vestida siempre a la última", señala.

Era, añade, una intérprete pragmática, independiente, profesional, que rechazaba los clichés sobre las relaciones sentimentales o la maternidad pero "socialmente conservadora y obsesionada con las apariencias".

Este "manojo de contradicciones" fue, además, una visionaria cuidando al público: atraía su atención, se presentaba siempre "divina", actuaba bien y era creíble en su forma artística, "tan extraña e irracional".

Siff narra la vida de la Callas, hija de inmigrantes griegos pobres a América, sus estudios en Grecia con la española Elvira de Hidalgo, sus primeros conciertos, el comienzo de su carrera internacional y la variedad de papeles que interpretó.

También cuenta cómo formó y desarrolló su talento y transformó su físico, adelgazando más de 30 kilos e inspirando a Luchino Visconti y Franco Zeffirelli en el montaje de nuevas producciones para ella.

En el DVD que acompaña "The Callas Effect", cantantes de ópera, directores, actores y actrices, empresarios y aficionados que hicieron cola durante días para escuchar su voz describen el magnético efecto que la artista ejercía sobre ellos.

Entre los entrevistados están cantantes como Mireia Freni, Joyce DiDonato o John Dobson; el empresario del Royal Opera House, John Tooley, el director de escena John Copley, el biógrafo Tony Locantro el crítico John Amis y la propia soprano, en conversación con Lord Harewood.

Callas murió en 1977 de un ataque al corazón, cuando tenía 53 años pero, como afirmaba el barítono Tito Gobbi, con quien ella actuó en su última ópera -"Tosca" (1965)- "Maria es inmortal".