Los indígenas bolivianos que rechazan una carretera que atravesará un parque natural reanudaron hoy su marcha a La Paz, tras forzar al Parlamento a suspender un proyecto de ley que solo aplaza y no cancela definitivamente la obra, a la que se opone el 51 % de los bolivianos.

Cientos de amazónicos que marchan desde el 15 de agosto partieron esta mañana de Caranavi, unos 150 kilómetros al noreste de La Paz, y planean recorrer hoy otros 35 kilómetros hasta La Chojlla, dijo a Efe el presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente, Adolfo Chávez.

Parlamentarios del partido del presidente Evo Morales explicaron el sábado a los líderes amazónicos un proyecto de ley que frena temporalmente la obra en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), mientras consulta a dos regiones sobre el proyecto.

Chávez dijo que los amazónicos rechazaron esa propuesta del mandatario porque quieren una ley que garantice que la vía no dividirá en dos el Tipnis.

Exigen, además, que la consulta se haga solo a las comunidades indígenas de la reserva natural, como establecen normas nacionales e internacionales, y no a regiones vecinas en las que el oficialismo tiene mayoría.

El Parlamento, dominado por el gobernante Movimiento al Socialismo (MAS), suspendió el análisis del proyecto de Morales hasta que la comisión parlamentaria logre "un consenso" con los indígenas, dijo a los medios el presidente de la cámara de Diputados, el oficialista Héctor Arce.

Los indígenas rechazan la carretera financiada y construida por Brasil, parte de su proyecto geoestratégico de salida al Pacífico, porque temen que cause daños ambientales en el parque y promueva la invasión de campesinos y productores de hoja de coca, base para producir cocaína.

El 51 % de los bolivianos rechazan que la vía atraviese el Tipnis, frente al 39 % que apoya el proyecto, según una encuesta divulgada hoy por el diario Página Siete.

El sondeo fue elaborado en septiembre por la firma Ipsos Apoyo con consultas a 735 adultos en las principales ciudades (Santa Cruz, La Paz, Cochabamba y El Alto), días antes de que el Gobierno reprimiera violentamente la marcha el domingo 25 de septiembre.

La brutal represión policial, de la que ni Morales ni sus colaboradores se hacen responsables aunque incluso él la calificó de "imperdonable", causó una crisis gubernamental, con el cese de dos ministros, un viceministro, el subcomandante de la Policía y otros funcionarios.

Además, ha resquebrajado la imagen que cultivaba el nacionalista y populista Morales como ecologista e indigenista.

"La peor consecuencia es que la crisis de credibilidad se convierte cada vez más en crisis de legitimidad. Al Gobierno (...) ya no sólo no le creen en lo que dice y hace, sino que además por primera vez han emergido demandas colectivas de renuncia", comentó el ex magistrado y analista Jorge Lazarte.

Morales, mestizo de origen aimara que llegó al poder en 2006 sin hablar ninguna lengua nativa, insiste en construir la carretera de más de 300 kilómetros por el Tipnis porque, según dice, no hay otras opciones técnicas y llevará desarrollo a las comunidades indígenas de la reserva.

Campesinos, cocaleros, mineros e indígenas leales a Morales iniciaron este fin de semana una "contramarcha" que recorrerá unos 100 kilómetros del pueblo andino de Patacamaya a La Paz.

Los oficialistas planean llegar el próximo miércoles para asistir a un mitin de respaldo al mandatario y la polémica carretera.

Opositores y analistas alertaron sobre posibles enfrentamientos si las dos marchas coinciden en La Paz, pero los amazónicos aún no saben si llegarán antes o después del miércoles.

"No nos interesa la contramarcha. Es una cuestión de las organizaciones que trabajan con el MAS. Ellos tendrán su propia posición y la respetamos", dijo Chávez.