El huracán Jova se convirtió el lunes en un poderoso meteoro de categoría 3 al acercarse a las costas de México en el Pacífico, amenazando al puerto de Manzanillo y al poblado turístico de Barra de Navidad.

Los vientos sostenidos máximos del huracán eran de casi 201 kilómetros por hora (125 millas por hora) y el Centro Nacional de Huracanes en Miami informó que podría alcanzar la categoría 4 — con vientos superiores a los 210 kph (131 mph) — antes de que su vórtice toque tierra.

Se espera que el ojo del huracán llegue a suelo mexicano el martes cerca de Barra de Navidad, al sur de Puerto Vallarta.

Los hoteles en la ruta del huracán ya tomaban precauciones, aunque el Sol seguía brillando de vez en cuando. Casi todos los huéspedes del hotel Grand Bay de 199 habitaciones en Isla de Navidad, justo frente a la costa, partían el lunes y sólo una pareja estadounidense dijo que aguardará el huracán, dijo Julio César Ortega, recepcionista del hotel.

Los empleados estaban protegiendo las ventanas y limpiando los canales de agua con el fin de prevenir inundaciones. También guardaban todos los muebles de playa a medida que Jova se acerca.

"El aire aquí realmente no pega por la protección que tenemos de los cerros", dijo Ortega. "Pero de cualquier forma se están tomando precauciones para lo que viene de la tempestad".

Los aproximadamente 90 empleados del hotel tienen pensado refugiarse en un salón interno si la situación se pone muy difícil.

El gobierno federal mexicano declaró una advertencia de huracán para una franja costera de 160 kilómetros (100 millas) desde justo al sur de Puerto Vallarta hasta un punto al sur de Manzanillo, uno de los principales puertos de carga de México. Había otra advertencia de tormenta tropical en vigor más al sur, hasta el puerto de Lázaro Cárdenas.

El vórtice de Jova se hallaba aproximadamente a 405 kilómetros (255 millas) al suroeste del puerto de Manzanillo y se desplazaba hacia el este a una velocidad cercana a los siete kilómetros por hora (7 mph).

Mientras tanto, la tormenta tropical Irwin se estaba debilitando mar adentro en el Pacífico, con vientos de casi 65 kph (40 mph).