Sin renegar de Oasis pero con aprensión a ocupar el centro de un escenario, Noel Gallagher debuta en solitario con su álbum, "Noel Gallagher's High Flying Birds", que calificó de "simple, directo y emotivo" en una entrevista con Efe.

Relajado y con marcado acento del norte de Inglaterra, el que durante casi dos décadas fue compositor y guitarrista de Oasis, una de las grandes bandas británicas de los últimos años, reaparece con diez temas con los que espera no defraudar.

En la entrevista, el músico no ocultó sus buenos presagios para el disco, que sale al mercado el 17 de octubre en Europa y el 8 de noviembre en EEUU: "A los fans les encantará y al escucharlo, uno puede aprender algo de sí mismo. Suena muy simple y directo y es bastante emotivo", dijo.

Su esperado debut en solitario llega dos años después de su brusca marcha de Oasis. Lo anunció repentinamente minutos antes de tocar en París tras explotar su mala relación con su hermano Liam, quien también estrenó grupo por su cuenta, Beady Eye, con un álbum debut el pasado 28 de febrero que gustó a la crítica.

Noel Gallagher, quien se definió a sí mismo como un "hombre de familia con muchos niños ruidosos y un gato", consideró "prematuro" valorar su nueva andadura pero asegura que ha encontrado una necesaria "tranquilidad mental".

"En solitario trabajas a tu ritmo, buscas complacerte solo a ti, puedes tomar dos meses libres si te apetece y tienes el control total de todas las canciones", subrayó.

Su entusiasmo no oculta, en cambio, un gran "temor" a convertirse por primera vez en el único centro de atención sobre el escenario.

"Creo que criticarán más los conciertos que el disco porque no tengo nada que decir en un escenario. No disfruto siendo el centro. No me siento cómodo", admitió.

Tras su inesperada salida de Oasis, Noel Gallaguer derrochó creatividad hasta reunir incluso material suficiente para un segundo álbum, que saldrá a la venta en 2012.

Ese otro trabajo grabado con Amorphous Adrogynous -alias del dúo inglés de electrónica The Future Sound of London- incluye una selección de temas "más psicodélicos" que los de "High Flying Birds", que están "más orientados a las letras".

Las diez canciones que componen ese esperado trabajo, producidas por él mismo y David Sardy, se fraguaron en los últimos dos años entre Londres y Los Ángeles (EEUU), y contaron con colaboradores como "The Crouch End Festival Chorus" o "The Wired String".

Su propósito es no decepcionar a la persona "que se gaste el dinero" en el álbum: "Me defraudaría -dijo- no vender una sola copia y estaría eufórico si se venden diez millones, pero me sentiré responsable si alguien paga dinero por el disco y no le gusta".

Añadió que tiene asumido que Oasis será una constante en sus entrevistas y que la crítica va a comparar su trabajo con el de su hermano Liam al frente de "Beady Eye".

"No tiene sentido cabrearse con las comparaciones. Sé que en cada crítica del disco van a mencionar a Liam y a Oasis. No me importa, fui parte de Oasis durante 18 años y disfruté cada minuto. Creo que es el mejor grupo de la historia", manifestó.

Puntualizó que no dejó la banda "por razones musicales" sino por las desavenencias, cada vez más acentuadas, con su hermano: "No me fui porque pensara que estábamos acabamos".

Aunque se considera "tradicional" en lo que toca a nuevas tecnologías, adquirió un ordenador por primera vez coincidiendo con esta nueva etapa. "Antes no lo necesitaba. Si alguien quiere hablar conmigo, que me llame. Pero ahora tengo que estar en contacto con mi familia", subrayó.

Y aseguró que no le disgusta la fama que le persigue desde los tiempos de Oasis, que vendió más de 50 millones de discos en todo el mundo.

"Disfruté cuando tenía 26 y 27 años, estaba loco y soltero y era el grupo musical más importante de Inglaterra" y ahora que "soy mayor, siempre te dan mesa en los restaurantes, ves fútbol gratis y es genial", aseveró.

Patricia Rodríguez