Las patronales de Francia, Italia y Alemania reclamaron hoy una mayor integración económica y política europea, por considerar que la Unión Europea (UE) es un "elemento determinante" en la prosperidad y el liderazgo económico del continente.

La francesa MEDEF, la italiana Cofindustria y la alemana BDI consideraron que Europa y la zona euro forman parte de la crisis de confianza "profunda" que afecta a los mercados financieros internacionales, por lo que deben "comprometerse de manera más decidida para restablecer la confianza".

"Para que se puedan establecer las bases de una Europa del siglo XXI próspera y políticamente fuerte, pedimos a la UE que comience a trabajar hacia un nuevo Tratado, que constituirá una nueva etapa hacia una unión política y económica más fuerte", apuntan en un comunicado conjunto.

La presidenta de la patronal gala , Laurence Parisot, y sus homólogos en la italiana, Emma Marcegaglia, y en la alemana, Hans-Peter Keitel, proponen como cambio que ese tratado transforme el mecanismo europeo de estabilidad en un fondo independiente que pueda operar a partir de reglas "claras y transparentes".

Recalcan igualmente que además de perseguir el objetivo de equilibrio presupuestario, el programa de reforma de ese fondo se oriente de manera prioritaria hacia modificaciones de estructuras portadoras de crecimiento.

"Para reforzar la eficacia de ese programa, la Comisión y el Banco Europeo de Inversión deberán intensificar la sinergia entre los programas de préstamos y las financiaciones comunitarias, en concreto con un aumento de los mecanismos de cofinanciación", reza ese texto.

Los presidentes de las tres mayores organizaciones empresariales de la zona euro sostuvieron que todo apoyo financiero acordado por el fondo "será sometido a un análisis previo de sostenibilidad de la deuda", y pidieron que esa estructura incluya un mecanismo que permita la "reestructuración de deudas" como último recurso.

"No hay ninguna razón para que la economía real se hunda de nuevo en la crisis. La economía real mundial está intacta. Numerosas empresas europeas son líderes mundiales en su dominio. Las perspectivas económicas globales siguen estando cargadas de promesas y perspectivas", apuntan en esa nota.

Para esos tres representantes, lo que se cuestiona son las posturas económicas y políticas: "Una Europa diversa, compuesta de numerosos países, no podrá mantener su posición económica y conservar su estatus de decisorio político en este mundo en cambio, a menos que avance sin pausa hacia una unión política".

Los tres estiman que el respeto del principio de subsidiariedad, el compromiso en favor de la diversidad y de la competencia y la aceptación de las especificidades de los países no contradicen ese objetivo, y piden por ello a los responsables comunitarios y gubernamentales que asuman "con determinación" su responsabilidad.